Julio de 2026 se encamina hacia su tramo final con una de las citas más reconocibles del calendario lunar. El miércoles 29 se producirá la luna llena del mes, una fase que podrá verse desde España tras la puesta de sol, siempre que el cielo esté despejado. Será la segunda luna llena del verano y pondrá el cierre a la secuencia de fases principales iniciada a comienzos de julio.
El aspecto del satélite varía de forma continua a lo largo de cada ciclo. Desde la Tierra, la parte iluminada crece o disminuye en función de la posición relativa entre la Luna, el planeta y el Sol. Este proceso suele dividirse en cuatro fases principales: luna nueva, cuarto creciente, luna llena y cuarto menguante. Una vez completado este recorrido, el ciclo vuelve a comenzar.
El plenilunio de julio recibe el nombre tradicional de Luna de Ciervo. Su punto máximo se alcanzará el 29 de julio a las 16.35 horas en la España peninsular. A esa hora todavía será de día, por lo que no podrá observarse en el cielo nocturno. Habrá que esperar al anochecer, cuando el disco empiece a elevarse sobre el horizonte oriental.
La denominación Luna de Ciervo está ligada a una antigua forma de identificar los plenilunios del año a partir de fenómenos naturales y actividades propias de cada estación. El término se atribuye a pueblos indígenas nativos de Norteamérica, que utilizaban las lunas llenas como referencia para medir el tiempo y organizar tareas relacionadas con la caza, la recolección o la agricultura.










