Al reconocer el importante problema de salud pública que representan las hepatitis, en 2010, la 63° Asamblea Mundial de la Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS) designó el 28 de julio como el Día Mundial contra la Hepatitis y solicitó una respuesta integral en la lucha contra esa enfermedad.
Se eligió por ser el día del nacimiento del Dr. Baruch Blumberg, laureado con el Premio Nobel, por el descubrimiento del virus de la hepatitis B y la invención de una prueba diagnóstica y la vacuna.
El Día Mundial contra la Hepatitis “sirve como un momento de reflexión sobre el progreso y los logros en nuestra lucha contra la hepatitis viral. También es una oportunidad para abordar las brechas y necesidades en nuestros esfuerzos por eliminar estas enfermedades como un problema de salud pública”, sostiene la OMS en su sitio web.
“La Región de las Américas está respondiendo activamente a este llamado, con un número creciente de países que adoptan e implementan la Estrategia Mundial del Sector de la Salud sobre Hepatitis Virales y establecen planes y metas nacionales. Sin embargo, debemos intensificar nuestros esfuerzos y aumentar el acceso al diagnóstico y tratamiento de la hepatitis viral B y C para lograr los objetivos de eliminación”, añade el texto.










