El CEO norteamericano planea sacar a Bolsa a OpenAI tras el �xito que obtuvo con Chat GPT y el impacto que su propuesta signific� sobre el sector tecnol�gico.Hace menos de un lustro, la inteligencia artificial era una tecnolog�a m�s te�rica que pr�ctica reservada a investigadores, ingenieros y grandes compa��as tecnol�gicas. Hasta que en noviembre de 2022, Sam Altman alumbr� ChatGPT y marc� el comienzo de una nueva era.El primer modelo era poco m�s que una prueba piloto. Y, sin embargo, en unos meses acumul� millones de usuarios en todo el mundo. Aunque no sin cierta torpeza, la herramienta escrib�a textos, programaba, traduc�a idiomas, resolv�a problemas complejos e incluso pod�a mantener conversaciones. La inteligencia artificial dej� de ser una promesa de futuro para convertirse en una realidad cotidiana.Sam Altman, el consejero delegado de OpenAI y uno de los ejecutivos m�s influyentes de Silicon Valley, es oficialmente la imagen de esta nueva era tecnol�gica. Tras seducir a millones de usuarios, ahora conf�a en dar el salto a Wall Street. El calendario est� a�n por decidir, pero su debut burs�til ser� la prueba de fuego para testar el apetito de los inversores por la inteligencia artificial y su potencial en Bolsa tras dos a�os de aut�ntico furor en los mercados.Aunque Altman est� considerado por parte del gran p�blico como el padre de la inteligencia artificial, lo cierto es que su gran aportaci�n no ha sido tanto inventar la IA como acelerar hasta l�mites dif�ciles de imaginar sus capacidades y capitanear la nueva carrera tecnol�gica del siglo XXI.Su influencia va mucho m�s all� de OpenAI. Gobiernos, bancos centrales, organismos internacionales y las mayores empresas del mundo siguen con atenci�n cada uno de sus movimientos para intentar comprender c�mo la IA est� redefiniendo sectores enteros de la econom�a y plantea interrogantes in�ditos sobre productividad, empleo, propiedad intelectual, seguridad nacional o el futuro del conocimiento.Parad�jicamente, Altman nunca fue el mejor ingeniero de Silicon Valley. Tampoco el fundador de la empresa m�s grande ni el empresario con mayor fortuna. Su principal talento ha consistido en identificar antes que casi nadie hacia d�nde se dirig�a la innovaci�n tecnol�gica y rodearse de algunos de los mejores investigadores del mundo para convertir esa visi�n en una empresa capaz de liderar la mayor transformaci�n tecnol�gica desde la aparici�n de Internet.Naci� en Chicago en 1985, aunque creci� en Saint Louis (Misuri), en el seno de una familia de clase media. Su padre trabajaba en el sector inmobiliario y su madre era dermat�loga. Desde muy peque�o mostr� unafascinaci�n casi obsesiva por los ordenadores. �l mismo ha contado que recibi� su primer Macintosh con apenas ocho a�os y que pasaba horas aprendiendo a programar mientras otros ni�os dedicaban su tiempo a los videojuegos.Aquella curiosidad temprana por la inform�tica acabar�a marcando toda su carrera. Estudi� en la John Burroughs School, uno de los centros privados m�s prestigiosos de Misuri, donde destac� por su facilidad para las matem�ticas y la programaci�n. M�s tarde ingres� en la Universidad de Stanford para estudiar Ciencias Inform�ticas, aunque nunca termin� la carrera. Como tantos otros emprendedores de Silicon Valley, abandon� los estudios para fundar su primera empresa.Emprendedor en serieEn 2005 cre� Loopt junto a varios compa�eros de universidad. La aplicaci�n pretend�a aprovechar la geolocalizaci�n de los tel�fonos m�viles para que los usuarios pudieran compartir su ubicaci�n con amigos y familiares, una idea adelantada a su tiempo, cuando el iPhone todav�a ni siquiera hab�a llegado al mercado.Loopt fue una de las primeras empresas financiadas por Y Combinator, la aceleradora de start up creada por el programador e inversor tecnol�gico Paul Graham que acabar�a transformando el ecosistema emprendedor estadounidense. Aunque la compa��a nunca alcanz� el �xito esperado y termin� en venta por unos 43 millones de d�lares, la experiencia convirti� a Altman en una figura muy respetada dentro de Silicon Valley.Fue precisamente en Y Combinator donde comenz� a construirse una reputaci�n. En 2014 sustituy� a Paul Graham como presidente de la aceleradora y pas� a supervisar centenares de start up que posteriormente dar�an lugar a algunas de las compa��as tecnol�gicas m�s valiosas del mundo.Durante aquellos a�os ayud� a impulsar empresas como Airbnb, Stripe, Reddit, Dropbox o Coinbase, adem�s de convertirse en uno de los inversores m�s activos del ecosistema tecnol�gico estadounidense. Su capacidad para detectar talento y modelos de negocio disruptivos hizo que muchos emprendedores comenzaran a verlo como una especie de sucesor intelectual de Graham.Sin embargo, mientras financiaba nuevas empresas, Altman dedicaba cada vez m�s tiempo a reflexionar sobre una idea mucho m�s ambiciosa: el desarrollo de una inteligencia artificial global capaz de igualar o incluso superar las capacidades intelectuales de los seres humanos.En 2015 particip�, junto a Elon Musk, Ilya Sutskever, Greg Brockman y otros investigadores e inversores tecnol�gicos, en la creaci�n de OpenAI. La organizaci�n nac�a como un laboratorio de investigaci�n sin �nimo de lucro cuyo objetivo declarado consist�a en desarrollar inteligencia artificial avanzada que beneficiara a toda la humanidad y evitara que una sola empresa o un �nico pa�s monopolizara una tecnolog�a con potencial para cambiar el mundo.Aquella visi�n idealista fue evolucionando conforme aumentaba la complejidad t�cnica y el coste econ�mico de entrenar modelos cada vez m�s potentes. El desarrollo de la inteligencia artificial exig�a inversiones de miles de millones de d�lares en centros de datos, chips especializados y talento investigador, algo imposible de sostener �nicamente mediante donaciones.En 2019 OpenAI adopt� una estructura in�dita, con una sociedad de beneficio limitado que permit�a captar inversi�n privada manteniendo, al menos sobre el papel, la misi�n fundacional de desarrollar una inteligencia artificial segura y beneficiosa para la humanidad. Esa transformaci�n abri� la puerta a la entrada de Microsoft como principal socio estrat�gico y financiero.La alianza cambi� el equilibrio competitivo del sector. Microsoft aport� decenas de miles de millones de d�lares en inversi�n y capacidad de computaci�n a trav�s de Azure, mientras OpenAI suministraba la tecnolog�a que posteriormente se integrar�a en productos como Microsoft 365, GitHub Copilot, Bing o Windows.El gran punto de inflexi�n lleg� el 30 de noviembre de 2022 con el lanzamiento de ChatGPT. Lo que inicialmente parec�a una simple demostraci�n tecnol�gica se convirti� en la aplicaci�n de consumo con el crecimiento m�s r�pido de la historia. En apenas unos meses, cientos de millones de personas comenzaron a utilizar inteligencia artificial generativa para trabajar, estudiar o crear contenidos.Este hito desencaden� una carrera tecnol�gica sin precedentes. Google aceler� el desarrollo de Gemini; Meta redobl� su apuesta por los modelos abiertos; Amazon increment� sus inversiones en inteligencia artificial; Anthropic emergi� como uno de los principales competidores y Elon Musk cre� xAI para desarrollar sus propios modelos.De la noche a la ma�ana, Altman dej� de ser un conocido inversor de Silicon Valley para convertirse en uno de los ejecutivos m�s observados del planeta. Ahora, planea su desembarco en el parqu�, dispuesto a conquistar tambi�n Wall Street.Nació en Chicago (Illinois) el 22 de abril de 1985. Creció en St. Louis (Misuri).Cargo actual: Consejero delegado (CEO) y cofundador de OpenAI.Formación: Estudió Ciencias Informáticas en la Universidad de Stanford, aunque no se graduó.Trayectoria profesional: Fundó la aplicación de geolocalización Loopt en 2005, vendida en 2012. Fue presidente de Y Combinator entre 2014 y 2019, desde donde impulsó algunas de las 'start up' más exitosas de Silicon Valley. En 2015 cofundó OpenAI y, cuatro años después, asumió el cargo de consejero delegado. Bajo su liderazgo, la compañía lanzó ChatGPT y se convirtió en el principal referente mundial de la inteligencia artificial generativa.Sam Altman podría escribir su propio 'Manual de Resistencia'. Su trayectoria en Silicon Valley, si bien ha sido meteórica, no ha estado libre de obstáculos. El episodio más mediático tuvo lugar en noviembre de 2023, cuando fue destituido de forma fulminante por el consejo de administración de OpenAI, alegando una supuesta pérdida de confianza en su capacidad para dirigir la organización.La decisión provocó un terremoto sin precedentes en Silicon Valley. Más del 90% de la plantilla amenazó con dimitir para seguir trabajando con él en Microsoft si no era restituido. Satya Nadella le ofreció inmediatamente liderar una nueva división de inteligencia artificial dentro del gigante tecnológico y numerosos inversores cuestionaron abiertamente la actuación del consejo, que prefería seguir siendo una ONG antes que avanzar por el camino que marcaba Altman, convencido de impulsar la división con ánimo de lucro para dar el siguiente paso evolutivo en la IA.Cinco días después, Altman regresó como consejero delegado. Lo hizo con un consejo profundamente renovado y con una autoridad interna incluso mayor que antes de su destitución. Lo ocurrido evidenció hasta qué punto OpenAI se había convertido en una organización cuya estrategia, cultura y capacidad para atraer talento giraban en torno a su figura.Ahí no terminaron sus problemas. Elon Musk, el hombre más rico del mundo, fundador de Tesla y SpaceX, ha intentado frenar todos los avances de Altman para convertir OpenAI en una compañía, y no en una ONG. De momento, Musk ha perdido todas las batallas en los tribunales, despejando así el camino de la compañía para debutar en Bolsa.