Análisis Exclusivo suscriptores Cerrará misiones en África, Europa, Asia y el Caribe, además de romper relaciones con Cuba y Nicaragua. La reducción del gasto no sería significativa.Las misiones diplomáticas que se cerrarán. Foto: EL TIEMPOPERIODISTA27.07.2026 18:11 Actualizado: 27.07.2026 18:16 SUBEDITOR DE LA SECCIÓN INTERNACIONAL27.07.2026 18:11 Actualizado: 27.07.2026 18:16

Con la promesa de ahorrar recursos y reducir lo que calificó como una estructura diplomática “costosa” y de escasos resultados, el presidente electo, Abelardo De La Espriella, anunció el cierre de 14 embajadas y alrededor de 15 consulados. La propuesta contempla el cierre de las embajadas en Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Cuba, Chequia, Etiopía, Ghana, Haití, Hungría, Malasia, Nicaragua, Rumania, Senegal y Sudáfrica. También prevé fusionar algunas representaciones permanentes ante organismos multilaterales con las embajadas bilaterales.De la Espriella ya anunció dos ejemplos: la embajada en Italia asumiría también la representación ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) (que el presidente Gustavo Petro reactivó para nombrar a Armando Benedetti), mientras que la misión en Francia concentraría la representación ante la Unesco.Además, suspendió la apertura de la embajada en Palestina, una decisión que contrasta con la política impulsada por Petro. A ello se suma su intención de instalar la embajada de Colombia en Israel en Jerusalén, una medida con la que busca alinearse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pero que va en contravía de las resoluciones de la Asamblea General de la ONU, las cuales sostienen que el estatus definitivo de esa ciudad debe definirse mediante negociaciones entre israelíes y palestinos e instan a los Estados a no establecer allí sus misiones diplomáticas.El presidente electo Abelardo de la Espriella en la plaza de Campo de la Cruz, sur del Atlántico. Foto:GobernaciónDesde la perspectiva del gobierno entrante, la reorganización responde a un criterio de priorización del servicio exterior. Mantener una embajada, aseguran, implica costos permanentes en personal diplomático, funcionamiento, seguridad, inmuebles y representación. La apuesta consiste en concentrar esos recursos en un número menor de sedes con mayor capacidad operativa y atender varios países mediante esquemas de concurrencia, una práctica que Colombia ya aplicó en distintas etapas de su política exterior y que también utilizan otros Estados para racionalizar recursos.Ahora bien, aunque el mandatario electo aseguró que la reorganización permitirá ahorrar “miles de millones de pesos”, todavía no existe una estimación oficial que cuantifique cuánto representa el cierre de cada misión diplomática ni cuál sería el ahorro consolidado.Algunos análisis preliminares señalan que el impacto fiscal podría ser limitado frente al tamaño del Estado. El servicio exterior colombiano tiene un presupuesto cercano a 1,9 billones de pesos anuales, equivalente a alrededor del 0,35 por ciento del Presupuesto General de la Nación, según datos analizados por el Observatorio Fiscal de la Javeriana. Incluso quienes han comenzado a revisar la propuesta estiman que el ahorro efectivo sería inferior al 1 por ciento del gasto estatal.Palacio de San Carlos, sede de la Cancillería Foto:Archivo“Lo que este gobierno está planteando son, en buena medida, espejismos e ilusiones: un respice polum remasterizado y la idea de convertir la política exterior en una actividad esencialmente mercantil. Pero para eso ya existe el Ministerio de Comercio, no la Cancillería. La Cancillería tiene como misión conducir las relaciones políticas del Estado, construir confianza con otros países, participar en los escenarios multilaterales y contribuir a enfrentar los grandes desafíos internacionales”, afirmó Eduardo Pastrana, profesor de Relaciones Exteriores de la Javeriana.Esa cifra, además, no refleja completamente cómo funciona la financiación de la Cancillería. A diferencia de otros ministerios, el Ministerio de Relaciones Exteriores no depende únicamente de los recursos que le asigna el Presupuesto General.Una parte importante del funcionamiento de embajadas y consulados se financia mediante el Fondo Rotatorio de la Cancillería, alimentado por los ingresos que generan los propios servicios consulares, como la expedición de pasaportes, visas, apostillas y otros trámites. Con esos recursos también se pagan contratistas, el funcionamiento de las sedes diplomáticas y las cuotas que Colombia aporta a organismos internacionales.Sin embargo, los estados financieros muestran que la situación del Fondo se ha deteriorado en los últimos años. En 2023, la decisión del Gobierno de Gustavo Petro de no adjudicar a Thomas Greg & Sons la licitación para la elaboración de pasaportes obligó a la entidad a constituir cuantiosas provisiones por el litigio iniciado por la empresa, lo que elevó de manera significativa los gastos de funcionamiento.La canciller Rosa Villavicencio y el presidente Gustavo Petro. Foto:CancilleríaEn 2024, tras el acuerdo de transición entre la Cancillería y Thomas Greg para cambiar el proveedor de pasaportes, buena parte de esos recursos regresó al Fondo mediante la reversión de provisiones, un ingreso extraordinario cercano a los 490.587 millones de pesos. Ese movimiento contable evitó que la entidad cerrara el año en déficit y le permitió registrar un resultado positivo de 71.822 millones de pesos.Aun así, la tendencia de fondo sigue siendo de deterioro. Mientras en 2022 el Fondo Rotatorio obtuvo utilidades por 301.345 millones de pesos (según los estados financieros públicos), para 2025 el resultado del ejercicio apenas alcanzó los 542 millones. En paralelo, los gastos de funcionamiento aumentaron de 432.140 millones de pesos en 2023 a 634.769 millones en 2024, reflejando el impacto que tuvo el conflicto por la licitación de pasaportes sobre las finanzas de la Cancillería.La estrategia tampoco es inédita. En 2002, durante el primer gobierno de Álvaro Uribe, Colombia cerró una docena de embajadas y varios consulados como parte de un programa de austeridad y reorganización del servicio exterior. Aunque buena parte de esas representaciones fueron reabiertas años después por administraciones posteriores, el antecedente muestra que la red diplomática colombiana ha sido ajustada en diferentes momentos según las prioridades políticas y fiscales de cada gobierno.En ese momento fueron cerradas las embajadas en Grecia, Rumania, Finlandia, Australia, Indonesia, Marruecos, Irán, Haití, Belice, Barbados, Guyana y Trinidad y Tobago, además de nueve consulados.Dos décadas después, la mayoría de esas representaciones fueron reabiertas por administraciones posteriores. Solo Belice, Grecia e Irán permanecen cerradas de manera permanente.Las regiones que más pierden presencia diplomáticaInauguración de la Embajada de Colombia en Senegal. Foto:CancilleríaEl continente más afectado con este recorte trazado por De la Espriella es África. Cinco de las 14 embajadas anunciadas aparecen en la lista: Argelia, Etiopía, Ghana, Senegal y Sudáfrica. La presencia diplomática de Colombia en ese continente se reducirá a la mitad: pasaría de ocho a cuatro embajadas en un continente de 55 Estados y 1.400 millones de habitantes, quedando activas únicamente las misiones de Egipto, Marruecos, Kenia y la apertura anunciada de Nigeria.Para Eduardo Velosa, director de la Maestría en Estudios Internacionales de la Universidad Javeriana, el mensaje del nuevo gobierno es que África no es relevante. “Esta visión instrumental se choca con la realidad internacional, en donde la consecución de aliados confiables es una tarea de largo plazo”, indicó.Jerónimo Delgado Caicedo, PhD y profesor de la Universidad Externado de Colombia, sostiene que el cierre de estas embajadas contrasta con el fortalecimiento de los vínculos comerciales entre Colombia y África.Al cierre de 2025, Colombia registró una balanza comercial superavitaria con el continente de 401 millones de dólares, un 73 por ciento superior a la del año anterior, según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. Las exportaciones no minero-energéticas crecieron un 112 por ciento frente a 2024 y el sector de alimentos pasó de 37 a 173 millones de dólares en un solo año. Además, más de 160 empresas colombianas exportan actualmente al continente, de acuerdo con cifras oficiales de comercio exterior y ProColombia.El canciller designado, Omar Bula. Foto:CRISTIAN ACOSTA / KronosSudáfrica, comenta, es desde hace años el mayor inversionista africano en Colombia, con presencia en minería y en cervecería, y carece de embajada residente en Bogotá porque atiende sus asuntos colombianos desde Caracas. “Si Colombia cierra Pretoria, la relación con su principal inversionista africano quedará sin representación residente de ninguna de las dos partes”, señala Delgado.Pero la complejidad de la política exterior no se reduce solo a los réditos económicos. Adís Abeba, capital de Etiopía, es sede de la Unión Africana; es decir, es la principal puerta de entrada para fortalecer la colaboración de Colombia con las instituciones y los gobiernos africanos, así como para promover la cooperación multilateral en ese continente.Además, las misiones africanas operan con equipos mínimos y con cargas de concurrencia que abarcan decenas de Estados. Tan solo Sudáfrica es concurrente en Angola, Botsuana, Esuatini, Gabón, Lesoto, Madagascar, Malawi, Mauricio, Mozambique, Namibia, Zambia y Zimbabue. La Embajada en Senegal, por su parte, ejerce funciones no residentes en Cabo Verde, Costa de Marfil, Gambia, Guinea, Guinea-Bisáu, Liberia, Malí, Sierra Leona y Mauritania.Francia Márquez en Sudáfrica Foto:Gobierno de SudáfricaLa embajada de Colombia en Argel cerró en 1992. La misión diplomática en Etiopía, abierta en la década de 1960, cesó operaciones en 1974 y solo volvió a abrir medio siglo después. De concretarse el anuncio del gobierno entrante, la sede en Adís Abeba cerraría apenas 18 meses después de su reapertura, tras haber permanecido clausurada durante 50 años. La Embajada en Senegal, por su parte, fue inaugurada en 2024.“Los Estados africanos llevan sesenta años viendo llegar socios que abren sedes con entusiasmo, firman memorandos de entendimiento y desaparecen cuando cambia el gobierno o cuando cae el precio de alguna materia prima, y han aprendido a distinguir con bastante precisión entre quién se instala y quién está de paso. Esa memoria es larga. La credibilidad de un país no se construye con la apertura de una embajada, sino con su permanencia”, añadió Delgado.Asia también será retocada: allí las misiones afectadas serán las de Azerbaiyán y Malasia, lo que, para Velosa, significa que “les estamos diciendo a nuestros socios que no son relevantes y podrán, ellos mismos, considerar a Colombia como un socio de poco valor”.América y Europa: los casos más representativosInauguración de la Embajada de Colombia en Haití. Foto:DapreLa lista de embajadas que De la Espriella anunció que cerrará tiene trayectorias muy distintas. Algunas fueron abiertas o reabiertas apenas durante el gobierno de Gustavo Petro y otras pasaron por varios ciclos de cierres y reaperturas en las últimas décadas, lo que refleja cómo la presencia diplomática colombiana varía según las prioridades de cada administración.Uno de los casos más llamativos es Barbados. Colombia estableció relaciones diplomáticas con ese país en 1972, pero la embajada residente fue cerrada durante el gobierno de Álvaro Uribe como parte de la reducción del servicio exterior. Durante más de dos décadas, la relación bilateral fue atendida desde la embajada en Trinidad y Tobago, hasta que el gobierno Petro decidió reabrir oficialmente la misión en agosto de 2025.La Cancillería justificó entonces la decisión como parte de una estrategia para fortalecer la presencia colombiana en el Caribe y ampliar la cooperación con la Comunidad del Caribe (Caricom). La actual embajadora es Elizabeth Taylor Jay, exviceministra de Asuntos Multilaterales y exembajadora en Kenia.En el caso de República Checa, Colombia estableció relaciones diplomáticas en 1993, tras la disolución de Checoslovaquia. Aunque durante varios años la representación fue concurrente desde otras capitales europeas, la embajada en Praga fue reabierta el 4 de julio de 2025 como parte de la expansión de la red diplomática impulsada por el gobierno Petro hacia Europa Central y Oriental. La misión está encabezada por la diplomática de carrera Solangel Ortiz Mejía.Inauguración de la Embajada de Colombia en República Checa. Foto:CancilleríaAlgo similar ocurrió con Haití. Colombia mantuvo durante años una representación no residente y decidió reabrir la embajada en julio de 2025, en medio de la profunda crisis política y de seguridad que atraviesa ese país.La Cancillería presentó la reapertura como un instrumento para fortalecer la cooperación bilateral, apoyar la asistencia humanitaria y consolidar la presencia colombiana en el Caribe. En los informes oficiales de gestión, la Cancillería sostiene que la misión permitió ampliar la cooperación educativa, cultural y climática, así como mejorar la atención a la comunidad colombiana.La embajada también adquirió un papel relevante tras el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse, en julio de 2021, caso por el que fueron capturados varios exmilitares colombianos señalados de participar en el magnicidio.La embajada en Hungría, por su parte, había mantenido continuidad durante las últimas décadas y cumple, además, una función como punto de coordinación para parte de Europa Central y los Balcanes. Desde Budapest, Colombia ejerce concurrencia diplomática sobre Bosnia y Herzegovina, Macedonia del Norte, Montenegro y Serbia.Por su parte, Rumania representa otro de los casos de reapertura reciente. Colombia estableció relaciones diplomáticas con Bucarest en 1967, pero la embajada fue cerrada durante el gobierno de Álvaro Uribe y volvió a funcionar en 2025 como parte de la estrategia de ampliar la presencia colombiana en Europa Oriental. La actual embajadora es Divia Desideria Cepeda Rojas.Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, saludando junto a su esposa y copresidenta, Rosario Murillo Foto:AFPLos casos de Cuba y Nicaragua tienen una connotación distinta al resto de embajadas incluidas en el plan. En ambos países, De la Espriella no solo anunció el cierre de las misiones diplomáticas, sino la ruptura de relaciones bajo el argumento de que en su gobierno “no habrá vínculo alguno con tiranías”.En el caso cubano, la decisión vuelve a poner fin a una relación diplomática marcada por varios ciclos de ruptura. Colombia restableció relaciones con la isla en 1975 durante el gobierno de Alfonso López Michelsen, las rompió nuevamente en 1981 bajo la presidencia de Julio César Turbay, tras acusaciones sobre apoyo cubano a grupos guerrilleros, y las restableció definitivamente en 1993 durante el gobierno de César Gaviria.Desde entonces, La Habana adquirió un papel central para la diplomacia colombiana al convertirse en sede de las negociaciones de paz con las Farc y en país garante de los distintos intentos de negociación con el Eln. El actual embajador es José Noé Ríos Muñoz, uno de los negociadores de paz que ha participado en más procesos con grupos armados en Colombia.En el caso de Nicaragua, el anuncio también trasciende el plano económico. Aunque ambos países mantuvieron relaciones diplomáticas incluso durante los años más tensos del litigio marítimo que enfrentó a Bogotá y Managua ante la Corte Internacional de Justicia por el archipiélago de San Andrés, el presidente electo anunció que romperá esos vínculos.Abelardo De La Espriella, presidente electo. Foto:EL TIEMPOLa decisión coincide con el anuncio de Daniel Ortega de cancelar las elecciones y de consumar el fin de la democracia en ese país.Aunque aún no existe una estimación oficial del ahorro que produciría el cierre de las misiones, el gobierno electo sostiene que la medida hace parte de un esfuerzo más amplio de austeridad. Bajo esa lógica, el objetivo no sería únicamente el monto que representa cada embajada de manera individual, sino revisar el conjunto de gastos permanentes del Estado para concentrar los recursos en las prioridades definidas por la nueva administración.CAMILO CASTILLO Y JUAN PABLO PENAGOS RAMÍREZRedacción Internacional y Política Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.