El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha tomado medidas para desestimar su caso penal contra un dirigente sindical que fue arrestado mientras protestaba por la ofensiva del gobierno del presidente Donald Trump contra la inmigración en California.La fiscalía federal en Los Ángeles presentó una moción el lunes para desestimar su caso contra David Huerta, presidente del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios de California, que cuenta con más de 750.000 afiliados, entre ellos conserjes, guardias de seguridad y otros trabajadores. El gobierno procurará que el caso sea retirado de manera permanente en cuestión de semanas si Huerta sigue cumpliendo las condiciones de su libertad previa al juicio y no se mete en problemas, indicaron los fiscales.Huerta señaló en un comunicado que fue derribado, rociado con gas lacrimógeno y detenido por ejercer sus derechos constitucionales a protestar, y calificó el caso en su contra como parte de una “instrumentalización del sistema judicial” más amplia.

“Nunca hubo un caso real, sólo un intento de castigarme y silenciarme por ejercer mis derechos constitucionales”, manifestó en el comunicado. “Seguiré ejerciendo mis derechos constitucionales y protestaré contra cada abuso que cometa este gobierno, y seguiré trabajando para construir un país que trate a las familias inmigrantes y a todos los trabajadores con la dignidad que merecen”.El Departamento de Justicia ya había reducido a delito menor el cargo de obstrucción grave y, al avanzar ahora para desestimarlo por completo, se está apartando totalmente de un proceso que había sido anunciado con bombo y platillo en redes sociales tras el arresto de Huerta hace más de un año. Es el más reciente revés en los tribunales para un departamento que ha tenido dificultades, en oficinas de todo el país, en sus procesos contra personas acusadas de agredir u obstaculizar a agentes federales mientras protestaban contra la ofensiva migratoria de Trump.