Niños y niñas hacen fila en un refugio temporal para recibir juguetes donados en el estado La Guaira, declarado zona de desastre tras el doblete sísmico del 24 de junio. REUTERS/Leonardo Fernandez ViloriaCecodap -ONG dedicada a promover y defender los derechos de niñas, niños y adolescentes en Venezuela- tiene registro de 1.405 casos de niñas, niños y adolescentes afectados por los terremotos en el país, de los cuales 273 están reportados como desaparecidos y 221 como fallecidos.Ante la ausencia de datos oficiales, esta organización de la sociedad civil trata de identificar y analizar el impacto del doblete sísmico del 24 de junio sobre esta población, que hasta el 24 de julio -fecha de la difusión del último reporte estatal- ha dejado un total de 5.546 muertos. El gobierno interino de Delcy Rodríguez publica casi diariamente balances sobre el cataclismo, “pero mantiene la deuda de un parte desagregado por edades e información detallada sobre la situación actual, las necesidades y las respuestas para la población infantil y adolescente afectada”, señalan.PUBLICIDADDistintos centros educativos han sido acondicionados para recibir a los damnificados por los terremotos en Caracas y La Guaira. REUTERS/Leonardo Fernandez ViloriaEl Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses emitió el 22 de julio un comunicado convocando “a los familiares que aún no han encontrado a sus niños, niñas y adolescentes” a unas instalaciones que habilitaron en el puerto del estado La Guaira, declarado zona de desastre, “donde actualmente se encuentran 38 cuerpos que no han sido reclamados por familiares”.En su informe, Cecodap aclara que esos 1.405 casos que han podido documentar y verificar “no representan la totalidad de niños, niñas y adolescentes afectados por los terremotos, ni constituye una estimación estadística del impacto sobre este sector de la población”.PUBLICIDADLa investigación establece siete categorías: heridos, desaparecidos, fallecidos, rescatados, evacuados, desplazamiento interno y separados de sus familias. La mayoría, 437, entra en el renglón de heridos. “Es importante tener presente que 494 niñas, niños y adolescentes se encuentran en las dos categorías de mayor gravedad analizadas en este informe: 221 fallecidos y 273 desaparecidos. Esta cifra representa el 35,16% de los 1.405 casos documentados y aumenta al 42,15% cuando se excluyen los 233 casos de desplazamiento interno. La magnitud de estas categorías evidencia que, un mes después de los terremotos, persisten necesidades críticas de búsqueda, identificación, acompañamiento familiar y protección”.PUBLICIDADUnos niños participan en una actividad en un refugio improvisado para personas desplazadas gestionado por las Naciones Unidas en un campo de béisbol, tras los terremotos del 24 de junio, en Catia La Mar, estado de La Guaira, Venezuela, el 9 de julio de 2026. REUTERS/Leonardo Fernández ViloriaLa mitad de estos 1.405 casos (50,46%) están entre los 0 y 11 años de edad. “En 399 de los 1.405 casos documentados -28,40%- no fue posible determinar la edad. Esta limitación reduce la capacidad de realizar análisis diferenciados y confirma la necesidad de contar con registros públicos desagregados que permitan orientar respuestas específicas según edad, sexo, territorio y tipo de afectación”, enfatizan.Contabilizan 32 casos como “separados de sus familias”; esto es, niñas, niños y adolescentes que están bajo la protección de una institución del Estado o entidades de atención.“En esta fase de la emergencia surgen nuevos desafíos para la protección de la niñez y de las adolescencias: muchos que figuraban como desaparecidos fueron encontrados sin vida entre los escombros o en las morgues, incluyendo a quienes habían dado por rescatados y posteriormente perdidos. Las familias se enfrentan a factores de incertidumbre: las dificultades para el reconocimiento de los cuerpos, la velocidad con la que cambian las prioridades de la emergencia, y la desinformación”, apunta Cecodap.PUBLICIDADLa ONG llama la atención sobre los casos de desplazamiento interno, al considerar que se trata de un grupo “con dinámicas particulares y múltiples derechos vulnerados”. Estiman que “la población menor de 18 años en esta condición es incalculable”.