La segunda mitad del año legislativo tendrá como principal desafío para el Gobierno nacional la aprobación de la reforma política, una iniciativa que incluye la eliminación de las PASO y que requiere intensas negociaciones con gobernadores y bloques dialoguistas para conseguir los votos necesarios en el Congreso.

De acuerdo con el análisis de la periodista Mariana Mei, el oficialismo considera que este período no electoral representa una oportunidad para avanzar con cambios institucionales y reactivar proyectos económicos que quedaron pendientes durante el primer semestre. Sin embargo, el éxito de esa estrategia dependerá de la capacidad del Ejecutivo para alcanzar acuerdos con las provincias.

Las negociaciones con gobernadores, la clave del oficialismo

"Al Gobierno lo que lo desvela es esta reforma política porque, bueno, corre el tiempo, es un año que no es electoral", explicó Mariana Mei. La periodista señaló que el oficialismo considera este período clave para modificar las reglas electorales antes de que comience el calendario de las próximas elecciones.

Además, recordó que durante el primer semestre quedaron pendientes varios proyectos económicos de interés para el Ejecutivo. "Hay otras que tienen que ver más bien con la economía. Por ejemplo, el tema del superrégimen, el tema de las zonas frías que quedó a medio camino", sostuvo, al tiempo que mencionó la ley de sociedades como parte del proceso de desregulación estatal que el Gobierno busca reactivar.