Austin (EFE).- El Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, permitirá enviar miles de solicitudes de asilo a los tribunales de inmigración sin que los solicitantes tengan derecho a una entrevista previa sobre sus casos.
En una nueva norma anunciada este lunes por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), el Gobierno permitirá que los funcionarios que revisan las solicitudes de asilo puedan remitirlas a la corte de inmigración —e iniciar así un proceso de deportación— sin escuchar antes el testimonio de los solicitantes.
La directriz entrará en vigor de forma inmediata este martes, cuando se publique la versión final de la norma en el Registro Federal, según indicó el DHS en un comunicado.
Los cambios del Gobierno Trump en la solicitud de asilo
El director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés), Joseph Edlow, presentó en un comunicado los cambios como un intento por acelerar la resolución de las solicitudes de asilo y eliminar los supuestos «usos indebidos» del sistema actual, establecido en 1980 para adaptar la legislación estadounidense a los compromisos internacionales en materia de protección de refugiados.












