El incendio declarado el sábado en la localidad castellonense de la Vall d’Uixó continúa activo y arrasa ya unas 8.500 hectáreas y alcanza un perímetro aproximado de 72 kilómetros. Desde el Puesto de Mando Avanzado, el conseller de Emergencias de la Generalitat Valenciana, Juan Carlos Valderrama, explicó que durante la noche del domingo al lunes “se ha logrado contener la propagación”, pero subrayó que el fuego “está activo, ni está estabilizado ni controlado”. Las llamas ya han afectado a 80.000 personas, entre los 16.000 evacuados y los 65.000 confinados en los municipios de Vall d’Uixó (32.000 habitantes), Onda (25.000) y Betxí (5.700).En el operativo, la Generalitat valenciana mantiene desplegadas 21 unidades de Bomberos Forestales, procedentes de las tres provincias de la Comunidad Valenciana: 12 de Castellón, 5 de Valencia y 4 de Alicante. El dispositivo incluye 17 unidades terrestres y 4 helitransportadas, además del resto de medios de extinción.Por la mañana, los medios aéreos no pudieron volar por culpa del humo que cubría la zonaDurante la mañana, los medios aéreos no pudieron trabajar a causa de una “inversión térmica” durante la noche anterior que mantuvo el humo durante toda la mañana, según explicó el propio Valderrama. Por la tarde, los 25 desplegados en esta emergencia pudieron volar sin cesar.Por su parte, el director operativo del PMA, Raúl Gil, señaló que durante la mañana se reforzaron los trabajos terrestres en Betxí y Tales con puntos críticos y también en Aín, y con la incorporación de los medios aéreos se pudieron controlar y consolidar toda la zona, de manera que “de cara a la noche llegaremos con unas perspectivas meteorológicas bastante buenas con viento de terral, de poniente, bastante suave, que nos van a permitir trabajar”, añadió el director operativo. Este viento es más húmedo y para esta última noche se esperaba que la humedad relativa llegara al 80 o 90%, la cual cosa facilitaría los trabajos de los equipos de extinción.La vigilancia fue especialmente intensa en la zona de Eslida, el Montí, o la urbanización de Montserrat en Betxí, donde actuan tanto medios aéreos como terrestres. “Tenemos constantemente dispositivos terrestres para poder defender las viviendas”, señaló Valderrama, que valoró “la colaboración constante entre la Administración General de Estado, la Generalitat Valenciana, los consorcios provinciales de las diputaciones y también los grandes ayuntamientos y de todos los servicios, la coordinación y colaboración que estamos manteniendo”.Por su parte, la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, enfatizó que “podemos decirle a la ciudadanía y a todos los vecinos y vecinas, a los más de 16.000 vecinos que han sido evacuados de sus localidades y también a las más de 65.000 personas que están confinadas en sus municipios, que tengan la garantía de que las administraciones estamos trabajando de forma coordinada en esta extinción”.El president Pérez Llorca también valoró la óptima colaboración entre administraciones, con especial mención de los alcaldes de los municipios afectados, a la hora de emprender las evacuaciones y confinamientos que se decretaron “en los momentos duros que vivimos el primer día”.Pedro Sánchez, que visitó l Puesto de Mando Avanzado, reiteró su llamamiento al consenso para acordar un pacto de Estado para afrontar las consecuencias del cambio climático. “Por supuesto que tenemos que estar en la respuesta contra el enemigo común que es el fuego”, afirmó Sánchez, “pero como ha dicho el president, tenemos que estar en la recuperación”.Las 16.000 personas que tuvieron que dejar sus casas en 18 municipios y urbanizaciones del sur de la provincia de Castellón han pasado su tercera noche fuera, de ellas 700 en espacios habilitados en Nules, Moncofa, Onda y Segorbe, ya que la gran mayoría estaban en su segunda residencia y han vuelto a su vivienda. A última hora de la tarde, se permitió volver a sus domicilios a los vecinos evacuados de los barrios de Toledo, Carbonaire, Sant Antoni y Sant de Josep de La Vall d’Uixó.