Lima (EFE).- Keiko Fujimori, la hija y heredera política del expresidente peruano Alberto Fujimori (1990-2000), inaugurará la segunda era del fujimorismo en Perú cuando este martes la invistan presidenta de Perú para el siguiente quinquenio (2026-2031), un momento que llevaba buscando toda su trayectoria política, desde hacía más de veinte años.

Fujimori, que ganó la elección en su cuarto intento después de haber perdido en la segunda vuelta en las tres anteriores ocasiones, lidera el regreso del fujimorismo al Gobierno de Perú, casi veintiséis años después de que su padre dimitiese por fax desde Japón en medio de un gran escándalo de corrupción que involucraba también a su mano derecha, Vladimiro Montesinos.

En ese cuarto de siglo, la primogénita del exmandatario tomó las riendas del fujimorismo con el propósito de liberar a su padre, que fue condenado a 25 años de cárcel por delitos de lesa humanidad y corrupción, y de recuperar el poder para reivindicarlo e intentar limpiar su nombre.

Keiko Fujimori (i), recibiendo las credenciales como presidenta electa de Perú por parte del presidente del Jurado Nacional de Elecciones, Roberto Burneo, en Lima (Perú). EFE/ Paolo Aguilar

La líder del partido fujimorista Fuerza Popular, que venía de tres duras derrotas y de pasar cerca de año y medio en prisión preventiva entre 2018 y 2020 por presunto lavado de dinero en sus campañas electorales, ganó las elecciones de este año por menos de 50.000 votos sobre el izquierdista Roberto Sánchez.