Sólo alguien muy excepcional, destinado a la cumbre del ajedrez, puede jugar de manera tan profunda y sofisticada en su adolescencia24:50El Rincón de los Inmortales 567Es un hecho que la abundancia creciente de niños prodigio en ajedrez -ahora hay más que nunca, a pesar de que siempre los hubo, al igual que en música y matemáticas- se debe a que en el siglo XXI progresan con asombrosa rapidez por el entrenamiento intensivo con computadoras muy potentes. Ello ayuda a entender por qué Yadiz Erdogmus, quien todavía tenía 14 años cuando firmó la obra maestra de este vídeo, es el más joven de la historia en rebasar la barrera de los 2.700 puntos Elo; es decir, en ser miembro de la élite mundial. Ahora bien, Erdogmus es excepcional entre los excepcionales. Incluso más -de momento, y salvando las distancias en edad- que el argentino Faustino Oro, de 12 años ahora, ya glosado en esta colección (cuando aún tenía 10). La asombrosa profundidad, sofisticación y capacidad de cálculo del prodigio turco en la partida que hoy publicamos apenas tiene parangón en la historia, si sólo hablamos de adolescentes; tal vez la que Bobby Fischer ganó a los 13 años a Donald Byrne sea equiparable en cuán pasmado deja al espectador. Tan arriba hay que llegar para clasificar a Erdogmus entre los genios precoces.Archivado EnAjedrezDeportesJugadores ajedrezFIDERánking FIDENiños prodigioTurquía