Un clan familiar dedicado a la carnicería decidió convertir su negocio en una trampa criminal y un atentado a la salud pública. Compraban caballos moribundos en los departamentos de Cesar, Bolívar y Magdalena, los llevaban hasta Bucaramanga y prácticamente los dejaban morir de hambre, para luego comercializar su carne. Así operaba la red más grande de tráfico de carne de caballo en Bucaramanga: les incautaron 1,4 toneladasMuchos animales fallecían en el trayecto, pero ese problema de descomposición lo “resolvió” la organización criminal con químicos y “trucos” para darle otra apariencia y olor a la carne. El proceso de putrefacción a sabor lo completaron en mataderos clandestinos en la capital de Santander. “Los elementos materiales probatorios indican que los procesados, presuntamente, alteraban la apariencia, el olor y la textura del producto mediante sustancias químicas para ocultar su estado de descomposición y facilitar su comercialización para el consumo humano. Además, luego de su sacrificio, los productos cárnicos eran almacenados y comercializados sin cumplir las normas sanitarias”, explicó la Fiscalía. Red criminal inundó de carne de caballo establecimientos en Bucaramanga. La Fiscalía la desarticuló. Foto: Suministrada (API)Los animales eran sacrificados en condiciones de salubridad que no pasarían la revisión más simple de las autoridades. No tenían autorizaciones, no contaban con los espacios y, además, engañaban a los consumidores que, convencidos, compraban la carne de caballo pensando que era de res. “Los procesados son: Sergio Leonardo Ortiz Soto, alias Leo; Danny Alexander Soto, alias Dante o Carnicero; Jonathan Javier Ortiz Soto; Yolanda Soto Badillo; Enrique Cadena Rojas, alias Mala Vida; Cindy Johana Moreno Daza; Mario Alvarado Trujillo; Mayer Andrea Trujillo Ardila y Jhoan Sebastián Trujillo Trujillo”, explicó la Fiscalía.Red criminal inundó de carne de caballo establecimientos en Bucaramanga. La Fiscalía la desarticuló. Foto: Suministrada (API)No se trata de una trampa a los consumidores. La investigación de la Fiscalía reveló que es una red criminal, con roles definidos y con un propósito ilegal que incluyó atentar contra la salud pública, también maltratar y matar animales, de ahí que la imputación se hiciera por los delitos relacionados.“La Fiscalía imputó a estas personas, de acuerdo con su posible participación, los delitos de concierto para delinquir; corrupción de alimentos, productos médicos o material profiláctico; daño a los recursos naturales y ecocidio; y muerte al animal”, explicó el ente acusador tras la imputación de cargos.Red criminal inundó de carne de caballo establecimientos en Bucaramanga. La Fiscalía la desarticuló. Foto: Suministrada (API)La contundencia de la investigación permitió que cinco de los procesados aceptaran los cargos y deberán cumplir medida de aseguramiento en establecimiento carcelario. Otros cuatro tendrán casa por cárcel.