El fabricante alemán de coches de lujo Porsche recortará otros 5.000 puestos de trabajo en los próximos años, una cifra que se suma a los ya anunciados el pasado ejercicio y que implica la supresión de casi 9.000 empleos hasta el año 2035, según informaron hoy la dirección de la automotriz y el comité de empresa tras una reunión en la planta principal de Stuttgart. Porsche pertenece al Grupo Volkswagen, que planea reducir en unos 100.000 empleados su plantilla global de aquí a final de década.Se prevé que los empleados abandonen la empresa de forma “socialmente responsable”, es decir, mediante la rotación de personal, la jubilación parcial y los acuerdos de rescisión. Las medidas afectarán a la planta principal de Stuttgart-Zuffenhausen y al centro de desarrollo de la cercana localidad de Weissach. Durante este periodo quedan descartados los despidos por motivos operativos, tal y como han comunicado tanto Porsche como el comité de empresa. A cambio, se prorroga la garantía de continuidad de la planta por cinco años, hasta finales de 2035. El denominado “paquete de futuro” prevé también inversiones de 2.100 millones de euros para garantizar que los deportivos sigan saliendo de la cadena de montaje de Zuffenhausen y que el trabajo de desarrollo siga concentrado en Weissach. “Se pretende reducir significativamente los costes de personal y hacer que el trabajo en las plantas sea más flexible y productivo”, escribieron en el comunicado. En febrero de 2025, la dirección y el comité de empresa acordaron la supresión de unos 1.900 puestos de trabajo en la región de Stuttgart hasta 2029. Además, expiraron los contratos de trabajo temporales de unos 2.000 empleados. Asimismo, se han cerrado o se van a cerrar tres filiales que, en conjunto, contaban con unos 500 empleados, tal y como ya se había anunciado. La dirección de la empresa negoció durante meses con los representantes de los trabajadores. La planta de Leipzig no figura en el acuerdo. Aún está por ver en qué medida se aplicarán las medidas acordadas también en Sajonia, según ha declarado un portavoz. A finales de 2024, Porsche contaba con unos 22.200 empleados en la región de Stuttgart. Un año después, la cifra se había reducido a unos 20.600. A nivel mundial, el grupo empleaba a casi 41.800 personas a finales de 2025.“El paquete de futuro es bueno para Porsche”, afirmó el presidente del Consejo de Administración, Michael Leiters, y agregó que existe la posibilidad de reorientar estratégicamente la empresa e invertir en competitividad. “Con el paquete de futuro sentamos las bases de nuestra estrategia Sportwagenschmiede 35”. El presidente de Porsche, en el cargo desde principios de año, tiene previsto presentar esta estrategia el 7 de octubre en una jornada dedicada al mercado de capitales. Hasta entonces, aún deben tomarse decisiones importantes sobre modelos y plataformas.La parte sindical también se mostró satisfecha con el reciente acuerdo que llevaban negociando desde el pasado otoño. “Nadie habría creído de antemano que pudiéramos cerrar un paquete de futuro para finales de 2035”, afirmó el presidente del comité de empresa general, Ibrahim Aslan. Las medidas de ahorro son necesarias para hacer frente a la crisis que atraviesa Porsche desde hace un tiempo. El beneficio neto del grupo se desplomó en 2025 un 91%, hasta los 310 millones de euros. En el primer trimestre, el descenso continuó, aunque a un ritmo menor. La mala situación de la automotriz se debe, sobre todo, por los problemas en el mercado chino, la nueva política arancelaria de Estados Unidos y la menor demanda de modelos eléctricos, que llevó a Porsche a dar marcha atrás a su apuesta por los eléctricos y volver a apostar por los motores de combustión. Un cambio que supuso un gasto de miles de millones y que se verá aún reflejado en las cifras de este año.