Alí Ávila marcó los dos goles con los que Querétaro remontó y venció 2-1 al Pachuca, incluido el tanto decisivo al minuto 90+4. A los 22 años, comienza a consolidarse como uno de los pocos delanteros mexicanos Sub-23 con un papel relevante en el ataque de un equipo de Liga MX, como lo tiene Armando "Hormiga" González en el Guadalajara.El atacante se formó en Monterrey y anotó seis goles en 31 partidos con Raya2, filial de la Liga Expansión, pero no pudo marcar con el primer equipo rayado. Después pasó a préstamo por Pumas, donde consiguió un doblete en su primera aparición, aunque tampoco encontró estabilidad. Entonces apareció el Querétaro, que le entregó la titularidad en el Apertura 2025, marcó seis goles en aquel torneo y posteriormente ejerció la opción de compra. En el Clausura 2026 sumó otros seis tandos y con los dos de este semestre, Ávila acumula 13 goles con los Gallos en tres torneos.Ávila parece haber encontrado su sitio en los queretanos.Tigres perdió 3-1 frente a Tijuana en la primera jornada y en la segunda empató 2-2 con San Luis después de estar dos veces arriba en el marcador. Tiene un punto y cinco goles recibidos, pero el problema no comienza en estas dos fechas. El club dejó de sustituir a sus figuras con contrataciones capaces de elevar de inmediato el nivel de la plantilla: André-Pierre Gignac terminó su exitoso ciclo en la institución y Ángel Correa fue vendido a River Plate después de producir 23 goles y 14 asistencias en 54 encuentros.Durante su etapa de mayor dominio, Tigres incorporó a Gignac después de que marcara 21 goles con el Marsella, pagó una cifra elevada por Juan Brunetta tras sus 10 tantos y 11 asistencias con Santos y contrató a Correa todavía como jugador del Atlético de Madrid y campeón del mundo. Pero sus incorporaciones recientes (César Araújo, Rodrigo Aguirre y Francisco Reyes) no tienen el mismo peso. Tigres sigue obligado a competir por campeonatos con una plantilla que ya no se renueva mediante los grandes fichajes que marcaron su época más exitosa.Santos comenzó el torneo con derrotas de 3-2 ante Monterrey y 1-0 frente al Atlas. El arranque resulta más difícil de justificar porque la directiva sí realizó movimientos: contrató a Felipe Sánchez, Franco Pardo, Mauricio Cuevas, Joshua Mancha, Eduardo Aguirre y Diego González, además de entregar el equipo a un experimentado Renato Paiva. No fueron incorporaciones mediáticas, pero sí una reconstrucción de seis jugadores que alcanzó la defensa, el mediocampo y el ataque.El proyecto comenzó después de que Grupo Orlegi lograra vender al Atlas y se quedara solo con el Santos, algo que alimentó la expectativa de que la atención deportiva y los recursos volvieran a concentrarse en la Comarca, pero los primeros resultados mantienen al equipo en el mismo sitio. Santos ha terminado último en tres de los cinco torneos más recientes, acumula tres años sin jgar la Liguilla. Lo feo ya no es la ausencia de cambios, sino que ni los refuerzos, ni otro entrenador, ni la venta del Atlas han conseguido romper la tendencia a la baja.