Hay una ironía perfecta en esta historia. El 12 de junio de 2026, Cabo Verde perdió 4-2 con Chile en un amistoso previo al Mundial. Vozinha le regaló dos goles a La Roja en un partido que los chilenos prefieren no recordar, por el bajo nivel del juego de ambas escuadras. Josimar Días, el hombre de Mindelo que aprendió a atajar viendo videos de YouTube mientras trabajaba como electricista, dejó una impresión ingrata bajo los tres palos. Seis semanas después, ese mismo arquero que Chile vio flaquear en un amistoso sin importancia se convirtió en el mejor portero del Mundial 2026 según la FIFA, pasó de 50.000 a 30 millones de seguidores en Instagram, paró siete tiros a la España campeona, contuvo a Messi durante más de cien minutos, y recibió ofertas del Inter Miami y del Al-Diriyah saudí. Colo Colo les ganó a todos: Aníbal Mosa confirmó el acuerdo el 24 de julio, y Vozinha viajará en los próximos días al Estadio Monumental para sus exámenes médicos. El fútbol tiene ese sentido del humor particular de quien sabe que las historias necesitan un giro inesperado para ser completas. La necesidad deportiva que motivó el fichaje es real y no tiene nada de pirotecnia disfrazada, aunque el marketing también esté ahí. Colo Colo llegó a Vozinha después de que se cayera el acuerdo con el uruguayo Santiago Mele, con el juvenil Gabriel Maureira como único arquero titular disponible. Brayan Cortés se fue por bajo rendimiento y Fernando de Paul se lesionó lo que generó una necesidad proclamada desde el inicio de temporada por el técnico Fernando Ortiz. La portería del Cacique era una pregunta sin respuesta en la antesala de la segunda rueda y de una Copa Libertadores 2027 que el club quiere disputar con todas las garantías. Mosa lo dijo sin rodeos: “Obviamente no es solo marketing. Tiene aditivos de marketing, pero él viene de hacer un buen Mundial. Deportivamente está apto y por eso lo traemos. Además, coloca al club en la órbita mundial”. Lo curioso del caso es la cadena completa de improbabilidades que lo hace posible. Vozinha debutó en el fútbol profesional a los 25 años en Angola, pasó por Moldavia, Chipre, Eslovaquia y Portugal, y en su último club de la segunda división portuguesa ganaba 10.000 dólares mensuales. Ahora firmará por 25.000 dólares al mes en Colo Colo, el doble y medio de su sueldo anterior, después de un Mundial que le cambió todo. El técnico Fernando Ortiz ya avisó que Vozinha tendrá que pelear el puesto con Maureira, lo que significa que un arquero de 40 años recién coronado como el mejor del mundo llegará a Santiago a disputarle la titularidad a un juvenil de la cantera. Es una competencia extraña y hermosa al mismo tiempo: el que llegó tarde a todo enfrentándose al que recién empieza. Chile, que lo vio en su peor versión en junio, lo verá atajar en el Monumental desde agosto. El fútbol chileno, cuando quiere, también sabe construir segundas oportunidades.
Vozinha y la parada increíble
El arquero de Cabo Verde fue elegido por la FIFA como el mejor del Mundial. Pero en un amistoso frente a Chile, en junio, mostró su peor versión. Ahora, a sus 40 años, llegará a Colo Colo a vivir la última estación de su carrera, enfrentándose a un juvenil










