A finales de julio se publicó una investigación en la revista Nature Reviews Biodiversity que analiza el estado de las aves migratorias en el mundo, cómo han evolucionado las amenazas que enfrentan y qué tan efectivos han sido los esfuerzos para conservarlas.
El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Georgetown, del Zoológico Nacional del Smithsonian y del Instituto de Biología de la Conservación, así como una colaboración internacional de ornitólogos, concluyó que la “mitad de todas las especies de aves migratorias presentan una disminución en el tamaño de sus poblaciones”.
Lo invitamos a leer: Cuando los hidrocarburos de Ecopetrol van a dar a la casa del manatí. “Las pérdidas se extienden por todas las regiones de la Tierra y suscitan una gran preocupación por la supervivencia a largo plazo de uno de los grupos más visibles y ecológicamente importantes del planeta”, se lee en el estudio.
Como explican los autores del estudio, en las aves la migración evolucionó de manera independiente y repetida a lo largo de la historia, lo que ha dado lugar a diversas especies migratorias, así como estrategias para hacerlo.
La mayoría de estas especies pasan unos meses al año en las zonas de cría, varios meses más en las zonas fuera de la época de cría y el resto del tiempo migrando entre ambas.








