Las obras del nuevo aulario del Centro Integral de Formación de Seguridad y Emergencias (Cifse) del Ayuntamiento de Madrid han sacado a la luz un sorprendente vestigio del pasado de la ciudad: los restos del caparazón de una gran tortuga terrestre que vivió hace más de 15 millones de años, durante el Mioceno. El hallazgo se ha producido en las instalaciones municipales de la calle de Sepúlveda, en el distrito de Latina, y los fósiles ya han sido trasladados al Museo Arqueológico Regional de Alcalá de Henares para su estudio y conservación.
La vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, ha visitado este lunes las obras junto a la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, y ha explicado que el descubrimiento se produjo durante los trabajos de construcción del nuevo aulario. Sanz ha comparado el hallazgo con el que tuvo lugar durante las obras del parque de bomberos del centro logístico de La Atalayuela, donde aparecieron restos de un mamut. “En esta obra también ha aparecido un resto muy sorprendente, el caparazón de una tortuga de más de 15 millones de años, del Mioceno”, ha señalado.
La vicealcaldesa ha destacado además la profundidad a la que se encontraron los restos. “Es absolutamente sorprendente que una tortuga de más de 15 millones de años haya aparecido aquí, además a mucha profundidad, a muchos metros”, ha indicado. Según ha detallado, el ejemplar encontrado pertenece a la especie Titanochelon bolivari. Ahora serán los especialistas del Museo Arqueológico Regional quienes se encarguen de analizar los fósiles para determinar con mayor precisión su historia y qué información pueden aportar sobre el pasado de Madrid.










