Análisis Exclusivo suscriptores El inicio de obras de vivienda registró su cifra más baja para un primer semestre en los últimos 15 años.Vivienda Foto: Archivo EL TIEMPOPERIODISTA ECONÓMICA27.07.2026 06:47 Actualizado: 27.07.2026 06:47
Los datos más recientes de Coordenada Urbana, el sistema de información de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), confirman que el mercado de vivienda nueva sigue sin despegar.Durante el primer semestre de 2026, los indicadores clave del sector mostraron una caída evidente en comparación con el mismo periodo del año pasado, consolidando una tendencia a la baja que preocupa tanto a los constructores como a los hogares que buscan comprar casa propia.Los números del desplomeEn términos de cifras, las ventas alcanzaron las 78.423 unidades, lo que representa una caída del 9,9 por ciento. En esa misma línea, la presentación de nuevos proyectos (lanzamientos) bajó 15,8 por ciento hasta las 61.512 viviendas y las iniciaciones terminaron en 49.223 unidades, tras una reducción del 19,6 por ciento. LEA TAMBIÉN Foto:iStockDe estas cifras, el dato más delicado se encuentra en la iniciación de nuevas obras, pues registró su cifra más baja para un primer semestre desde el 2011, lo que deja al descubierto la cautela del sector a la hora de arrancar nuevas construcciones.Esta desaceleración no solo es visible cuando se compara este periodo con los primeros seis meses de 2025, sino también cuando se revisa el ritmo reciente del mercado.Al contrastar el primer semestre de 2026 con la segunda mitad del año pasado, se observan caídas significativas en toda la cadena: la venta de viviendas bajó 15,2 por ciento, la salida de nuevos proyectos disminuyó 17,8 por ciento y el inicio de obras retrocedió 18,3 por ciento.Efectos en VIS y No VISAl revisar los resultados según la categoría de la vivienda, queda claro que tanto el segmento de Vivienda de Interés Social (VIS) como el de No VIS sintieron el impacto de este frenazo, aunque de formas diferentes.La vivienda VIS registró las pérdidas anuales más pronunciadas en el inicio de construcciones (-25,6 por ciento) y en los lanzamientos (-17,2 por ciento). Por su parte, la No VIS sintió el mayor golpe del lado de la demanda, encabezando la caída anual en ventas con una reducción de 16,5 por ciento. LEA TAMBIÉN Foto:iStockDe acuerdo con el análisis de Camacol, esta falta de dinamismo responde a la suma de varios problemas acumulados a lo largo de los últimos cuatro años. En primer lugar, influyó el difícil contexto macroeconómico de 2023, caracterizado por un bajo crecimiento económico, alta inflación y tasas de interés elevadas que encarecieron los créditos hipotecarios.A esto se añadieron los ajustes en la política pública, como los cambios en el programa Mi Casa Ya en 2023 y su posterior cierre a finales de 2024, situaciones que provocaron un recorte de 42,4 por ciento en el presupuesto público destinado a la vivienda entre 2022 y 2026.Por último, la incertidumbre causada por un proyecto de decreto publicado en enero de 2026 para regular los precios de la vivienda VIS, junto con el aumento en los costos por aranceles, terminaron por enfriar la inversión en el sector.El comportamiento en las regionesEn las regiones, este panorama se reflejó con fuerza durante la primera mitad de 2026. En materia de comercialización, solo 4 de las 20 regiones evaluadas lograron vender más viviendas que en el mismo lapso del año pasado:Boyacá: 51,6 por cientoNorte de Santander: 22,5 por cientoBogotá: 3,5 por cientoHuila: 1,0 por ciento LEA TAMBIÉN Foto:ContexUna prudencia similar se notó en la salida de nuevos proyectos, donde únicamente cuatro zonas registraron cifras positivas:Risaralda: 67,5 por cientoMagdalena: 56,2 por cientoNorte de Santander: 42,3 por cientoAtlántico: 21,5 por cientoSin embargo, la puesta en marcha de nuevas obras mostró un panorama un poco más variado, pues siete regiones lograron crecer en la medición anual:Meta: 96,3 por cientoBolívar: 87,7 por cientoQuindío: 54,1 por cientoBoyacá: 52,6 por cientoCaldas: 31,2 por cientoRisaralda: 9,1 por cientoCórdoba-Sucre: 3,8 por cientoLas apuestas para la reactivaciónA pesar de este balance, el sector confía en que existen oportunidades para impulsar una paulatina recuperación. Por una parte, la reciente reducción en las tasas de interés de la deuda pública abre una luz de esperanza para que bajen los costos de las tasas hipotecarias, lo que reduciría la carga financiera para las familias compradoras.Por otra parte, cobra relevancia el plan de reactivación que Camacol, Asobancaria y Asocajas, con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), presentaron al gobierno de Abelardo De La Espriella. LEA TAMBIÉN Foto:ISTOCKEsta propuesta busca relanzar el subsidio nacional mediante una versión ‘Mi Casa Ya 2.0’ más eficiente en el gasto público y mejor enfocada, además de recuperar las coberturas a las tasas de interés y ampliar el acceso a préstamos de vivienda.Asimismo, plantea generar condiciones para el desarrollo del arrendamiento especializado y la internacionalización de la vivienda, además de definir reglas que habiliten la financiación privada de infraestructura urbana, promuevan la renovación de las ciudades y brinden certeza jurídica en el ordenamiento territorial.Los gremios también consideran clave elevar la competitividad del sector mediante la simplificación de trámites, la estandarización de reglamentos técnicos y la masificación de la escrituración electrónica.En síntesis, Camacol considera que devolver la certidumbre y facilitar el acceso al crédito serán los pilares fundamentales para reactivar la construcción y ayudar a que más familias estrenen hogar en Colombia. 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