Otro posible caso de espionaje ha sacudido esta semana pasada Bélgica y ha revivido memorias de uno de los mayores casos de filtraciones sufridos por la Alianza Atlántica en el pasado. La fiscalía federal belga informó este sábado de la detención de una ciudadana canadiense de origen chino bajo la acusación de estar realizando actividades de espionaje durante sus prácticas como becaria de la OTAN en el Cuartel General Supremo de las Fuerzas Aliadas en Europa (SHAPE) con sede en Mons (Bélgica). En todo caso, las autoridades no ofrecen información sobre para qué país espiaba la persona detenida, de la que no han trascendido tampoco más datos. "Se sospecha que espía para un tercer país y que pertenece a una organización criminal", aseguró la fiscalía federal de Bélgica, que llevó a cabo la detención el viernes en colaboración con los servicios de seguridad internos de la Alianza Atlántica. SHAPE es el cuartel general militar de la OTAN, donde se encuentra el comandante general (SACEUR), el más alto mando militar de la Alianza, que tiene su cuartel general político en Bruselas. "Tras varias diligencias de investigación, el jueves 23 de julio, la Policía Federal de Charleroi llevó a cabo una operación. Se realizaron registros en el domicilio de la sospechosa y en su lugar de trabajo, SHAPE", ha explicado la fiscalía en un comunicado, en el que señala que han contado "con el apoyo de varios organismos colaboradores, entre ellos la Unidad de Delitos Informáticos (UCI) y las unidades policiales forenses y científicas de Charleroi y Mons". Entrar a trabajar incluso como becario en la OTAN no es sencillo. Los candidatos pasan pruebas durante meses, y entre ellas son escaneados por los servicios de inteligencia de su país de origen, en este caso Canadá. Por ahora, los portavoces de la OTAN señalan que no hay ninguna muestra de que las actividades de la becaria hayan generado algún tipo de riesgo para las actividades de la Alianza, las cuales coordinan sus operaciones y planes de respuestas a amenazas desde Mons. TE PUEDE INTERESAR Bélgica es un país acostumbrado al espionaje. Además de la base en Mons y de los cuarteles generales políticos a las afueras de Bruselas, la capital belga acoge a casi todas las instituciones europeas, por lo que las redes de espionaje en la ciudad son prácticamente vox populi en un entorno bastante transparente en el caso de los organismos de la Unión Europea, donde el chismorreo es el deporte nacional y las conversaciones supuestamente confidenciales a veces se filtran a tiempo real. En la sede de la OTAN hay además un miedo atávico a los espías. A partir de 1977 el alemán Rainer Rupp, nacido en 1945, trabajó como espía para los servicios secretos de Alemania oriental desde dentro de la OTAN. Lo hizo bajo el nombre clave "Topaz", y fotografió cerca de 10.000 páginas de alto secreto. Ese era el nombre de una película de Alfred Hitchcock de 1969, en la que un agente soviético filtraba información de la OTAN a la URSS. En el film, el protagonista trabajaba en el departamento económico de la Alianza. Exactamente el mismo en el que estaba empleado Rupp. TE PUEDE INTERESAR Tras la caída del Muro de Berlín, la Stasi, el servicio de inteligencia y represión de Alemania Oriental, destruyó gran parte de su documentación. Aunque en 1990 se destapó la existencia de Topaz y detalles sobre dónde trabajaba y qué información manejaba, Rupp no fue atrapado hasta que en 1993 viajó a visitar a su madre. "La historia completa de las actividades de Topaz y su posterior descubrimiento se considera uno de los casos de espionaje más perjudiciales en la historia de la Alianza", admite la OTAN en un archivo. China ha aumentado sus operaciones de interferencia y espionaje contra la UE y la OTAN, a medida que ambos órganos endurecen el tono frente a Pekín. En marzo de este año, fuentes de la seguridad francesa informaron a la agencia AFP de que se había detectado una red de perfiles falsos de LinkedIn, una red social para la búsqueda de empleo, a través de la que los servicios de inteligencia chinos, haciéndose pasar por una firma de análisis internacional, pedían informes por los que pagaban varios cientos o incluso varios miles de euros a trabajadores de la UE y la OTAN de varios países, incluidos Reino Unido, Francia y Bélgica. "Diversos funcionarios, académicos y otras figuras influyentes de todo el mundo han sido contactados por quien resultó ser un agente de los servicios de inteligencia chinos", señaló en marzo Annelies Verlinden, ministra de Justicia de Bélgica. Otro posible caso de espionaje ha sacudido esta semana pasada Bélgica y ha revivido memorias de uno de los mayores casos de filtraciones sufridos por la Alianza Atlántica en el pasado. La fiscalía federal belga informó este sábado de la detención de una ciudadana canadiense de origen chino bajo la acusación de estar realizando actividades de espionaje durante sus prácticas como becaria de la OTAN en el Cuartel General Supremo de las Fuerzas Aliadas en Europa (SHAPE) con sede en Mons (Bélgica). En todo caso, las autoridades no ofrecen información sobre para qué país espiaba la persona detenida, de la que no han trascendido tampoco más datos.
Fantasmas de la Guerra Fría: detienen a una becaria de la OTAN acusada de espionaje
La fiscalía cree que la sospechosa, que trabajaba en el cuartel general de la Alianza en Europa, filtraba información a un tercer país y formaba parte de una organización criminal










