El presentador de Cuarto Milenio, Iker Jiménez, reflexionaba en su programa del domingo sobre el fin de la temporada televisiva, pues con la llegada del verano muchos programas se despiden hasta septiembre. Jiménez reflexionaba sobre lo extraordinario de que su programa lleve 21 años en antena y se quejaba por lo que según él es un estigma que tiene Cuarto Milenio, el de ser un programa de contenidos sobre lo paranormal. "Nunca Cuarto Milenio ha sido un programa de fenómenos paranormales, ni siquiera hemos sido un programa de misterio solo, había historia, arqueología, lo que llamaríamos hoy conspiración… es un cajón de sastre de la curiosidad humana. Es como si a Arguiñano le dijeran repostero porque a veces saca postres. Estigmatizar a Cuarto Milenio como un programa de cosas paranormales no sé de donde viene ni por qué", decía al cierre del programa. "Después de 21 años me encanta no haberme contaminado de la filosofía de otros profesionales, de los atajos", decía Iker Jiménez sobre algunos de sus compañeros de profesión y aseguraba que su éxito proviene de que su programa no se parece a ninguno. El presentador también hablaba de que entre Cuarto Milenio y Horizonte, el otro programa que presenta en Cuatro, ahora haga un programa diario y contaba una anécdota sobre eso. "Un día le decía a Pablo Motos, que coincidimos en un sitio, 'yo no te arrendo la ganancia, tío, me encanta, ojalá tengas un imperio', me alegro mucho además, porque es un currante nato y yo al que trabaja le deseo lo mejor de lo mejor", contaba. Y le dijo a Motos: "No me pongo en tu lugar, yo no voy a hacer un programa diario en mi vida". "¿Por qué? Porque pensaba yo que eso iba en contra de cuidar tu producto", explicaba Jiménez, que se refería a Horizonte como "el programa hermano", que está "disfrutando" a pesar de ser "mucho más trabajo", algo que sobrelleva porque esa es su "vocación".