Durante miles de años, se ha pensado que las dos enormes estructuras que atraviesan el desierto al suroeste de la famosa Pirámide Roja de Egipto eran antiguas infraestructuras de transporte. Algo así como unas rampas que se utilizaron para transportar bloques de piedra caliza durante la construcción de la pirámide para facilitar el trabajo.

Sin embargo, un nuevo estudio acaba de plantear otra alternativa. ¿Y si aquellas estructuras no hubieran sido rampas, sino presas de agua? Los investigadores señalan que estas pertenecieron a un sistema de ingeniería hidráulica que se utilizó hace 4.500 años para conducir el agua a través de este enorme paisaje desértico.

La investigación, publicada en la revista Nature, presenta lo que los autores describen como la primera evidencia de que hubo dos enormes presas en Dahshur, población egipcia situada unos 40 kilómetros al sur de El Cairo, y un canal de desviación de agua al oeste de la Pirámide Roja.

De confirmarse, el descubrimiento cambiaría por completo nuestra comprensión sobre los constructores de las pirámides de Egipto. Estos habrían sido capaces no solo de manipular la piedra a su antojo, sino también el agua.

La investigación