Por Álvaro Gálvez Mis
“Por mucho tiempo se nos negó la expresión, se trató de sepultar la democracia, fuimos perseguidos y muchos de nuestros compañeros, asesinados; pero esa pesadilla ha terminado al retornar a nuestra casa —expuso el nuevo presidente de Guatemala, licenciado Vinicio Cerezo Arévalo, al pronunciar su discurso oficial luego de haber sido juramentado como mandatario del país, por la junta directiva del Congreso de la República. También fue juramentado el vicepresidente, licenciado Roberto Carpio Nicolle.
Cerezo Arévalo hizo un llamado a la unidad de todos los guatemaltecos, y expresó que la tarea será bastante difícil, porque las arcas de la Nación están vacías y la crisis social y económica se encuentran en una situación aguda.
La solemne ceremonia, programada para las 11 horas, se inició poco después del mediodía, en el Gran Teatro Nacional, el que se hizo pequeño para albergar al numeroso público invitado para presenciar el histórico acto.
Entre los invitados de honor estaban el vicepresidente de Estados Unidos, George Bush; presidentes Belisario Betancur, de Colombia; Érick Arturo Delvalle, de Panamá; el comandante Daniel Ortega Saavedra, de Nicaragua; ingeniero José Napoleón Duarte, de El Salvador.








