Javier Milei no suele medir, en algunos casos, el peso de sus palabras. O de sus insultos. Los ha pronunciado en casi todos los ámbitos, pero en el caso puntual de Brasil, en el acto que lanzó la candidatura de Flávio Bolsonaro a la presidencia, sus ataques al presidente Lula da Silva (ladrón, basura socialista, zurdos de m... entre otras penosas expresiones) puede llegar a convertirse para Cancillería (y hasta para Economía) en un severo problema bilateral. Sucede que este domingo el gobierno de Lula "convocó a su embajaror en la Argentina, Julio Bitelli". En lenguaje diplomático se usa la generalidad de "consultas", pero resulta obvio que en Brasilia se analiza "qué hacer" ante los insultos de Milei, que muchos desde el PT consideran "una afrenta grave" y el impacto que eso pueda tener en la relación bilateral está en debate... "Fue irrespetuoso, una situacióin inadmisible", deslizó ayer el titular de la Corte del vecino país, Luiz Edson Fachin, y se hablaba porque los ataques del mandatario argentino apuntaron también a Alexandre de Moraes, enemigo jurado del bolsonarismo, y que había sido quien con una de sus resoluciones endureció las condiciones de prisión domiciliaria de Jair Bolsonaro, impidiendo la foto con Milei.
Tras los insultos de Milei en Brasil, el gobierno de Lula convocó a su embajador en Argentina
El embajador Julio Bitelli irá a "consultas", pero el tema de fondo es que en Brasilia debaten "la respuesta" a los ataques de Milei dedicó a Lula y al juez Alexandre de Moraes en el acto de lanzamiento de Flávio Bolsonaro. Silencio en Cancillería.










