En medio de la ofensiva legislativa del gobierno, que ya logró sacar adelante el núcleo de la megarreforma, la presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, quien va a la reelección el próximo 15 de agosto, se hace cargo en esta entrevista del complejo rol que enfrenta su partido y la oposición para hacer frente a los cambios que está empujando la administración de Kast y la urgencia de construir un proyecto que reconecte a la izquierda con los chilenos.El gobierno logró sacar adelante con velocidad la ley de Reconstrucción. ¿Qué lecciones le dejó la forma en que se tramitó?Creo que la megarreforma es la expresión más elocuente de un gobierno que ha sido de alguna forma añejo y autoritario. Sobre todo es un gobierno que les imprime incertidumbre a las familias chilenas. No tenían plan de seguridad, no tenían plan en materia de migración y utilizaron esos dos dolores como un caballo de Troya para hacer avanzar un proyecto que el único objetivo que tiene es darles beneficios a los que más tienen y que las familias chilenas tengan que pagar esa cuenta. Frente a eso entendemos que tenemos una posición de minoría numérica en el Congreso y, por lo tanto, lo primero que tenemos que entender es que la discusión no se puede cerrar entre las cuatro paredes del Congreso. No podemos parlamentarizar la discusión pública; si nos quedamos en las paredes del Congreso sólo vamos a cosechar frustración. Es deber de la izquierda otorgar una esperanza en un futuro que logre incorporar a todos y a todas. Tenemos que ser capaces de articular otras voces y visiones. Y creo que ahí, por ejemplo, es destacable el rol que han tenido nuestros alcaldes y alcaldesas en la discusión pública para darle racionalidad al debate. Esos son aprendizajes que tenemos que tomar.¿Eso implica cambiar el tono y el tipo de discurso del FA?Tenemos que ser una izquierda capaz de entender que no basta solo con tener la sensación de que tenemos razón, sino que tenemos que tener la disposición de ganar con la sociedad y de convocar a quienes no nos creen. Y para eso hay que hablar con sectores que están desafectados de la política, lograr que no sea solamente un discurso de palabras, sino de acciones concretas, tener un Estado presente y que logre llegar más a tiempo a través de las alcaldías, a través de los diputados de nuestra bancada, de la cual yo estoy muy orgullosa.Desde el oficialismo han cuestionado que la oposición siguió el guion impuesto por el FA y el PC de no buscar acuerdos con el gobierno…Nosotros hemos tenido disposición al diálogo. Hemos presentado propuestas, hemos ido a La Moneda. Pero el corazón de la reforma, el gobierno nunca estuvo disponible a cambiarlo. O sea, la idea de que esta es una reforma que beneficia a los más ricos y que eso sería el camino al crecimiento sin entender nada de lo que está pasando en nuestro país es una disposición muy radical por parte del gobierno. Tenemos un convencimiento de que el gobierno no ha querido dialogar. Y es el gobierno el que tiene el peso de la prueba, porque son ellos los que tienen la mayoría parlamentaria y la iniciativa presidencial. Y, por lo tanto, lo que más nos preocupa de la megarreforma no es si logramos o no un acuerdo. Como Frente Amplio tenemos la convicción de que cuando ganemos el gobierno la próxima vez nuestro deber es contrarrestar esta reforma con un proyecto de ley que cambie sus principios.¿En el PS algunos dirigentes intentaron alcanzar un acuerdo con el ministro Quiroz?La megarreforma es tan regresiva, brutal e indolente que no me parece tan relevante discutir sobre las diferencias tácticas de cada uno de los partidos, porque esa unidad de propósito hay que cuidarla. Eso puede sonar no confrontacional, yo creo que es lo adecuado para construir una amplitud que permita enfrentar al gobierno de Kast. Eso implica que tengamos flexibilidad para hablar con los distintos y que busquemos fórmulas para lograr tener una fuerza política y social que haga frente a la ultraderecha. Acá la posición del Frente Amplio ha sido clara: mientras no se tocara el corazón de esta reforma nosotros no estábamos disponibles para poner la legitimidad social de nuestro partido en ella.¿Qué tan dramático hubiese sido que uno de los partidos llegara a un acuerdo con el gobierno? Cuando los senadores del PPD avanzaron en un acuerdo en invariabilidad, el golpe para la oposición fue enorme.En reformas tan profundas como esta, uno tiene que tener la mirada de largo plazo y no dejarse tentar por cantos de sirena en que se intente plantear que el objetivo es un acuerdo, da lo mismo cual sea, eso es un error. Lo que tenemos que transmitir es una consistencia en la defensa de ciertos principios en los que este gobierno ha retrocedido. La desigualdad es un dolor muy grave en Chile y no es solamente un asunto de discusión política abstracta, lo vimos en la emergencia: es muy distinto una comuna que tiene recursos y tiene motobombas para sacar el agua. Por lo tanto, da lo mismo si llega a un acuerdo un par de senadores, lo que importa es la capacidad que tengamos para construir una mayoría y no renunciar a eso, sino que, a pesar de esa derrota, busquemos creativamente una forma de contrarrestar que tenemos minoría parlamentaria.24 Julio 2026
Constanza Martínez: “Si no damos una salida al fracaso que puede haber permanentemente en el Congreso vamos a cosechar frustración” - La Tercera
La presidenta del Frente Amplio llama a dar más fuerza al trabajo de los alcaldes de izquierda y sumar otras voces y miradas para hacer frente al gobierno. "Nuestros principios no pueden ser camisas de fuerza, sino que un motor y una guía que nos permitan conectar con quienes no nos creen todavía", sostiene.






