Madrid (EFE).- El fenómeno turístico en España, que apunta a nuevos récords históricos, despierta distintas sensibilidades a lo largo y ancho de España, con más impacto en aquellas comunidades en las que las viviendas turísticas están agravando la crisis habitacional que sufre el país.

Como prueba de ello, Palma acogerá este domingo una manifestación contra el turismo masificado que pone a los pisos turísticos en el punto de mira. Sin embargo, en los últimos años las protestas contra el turismo se han relajado progresivamente desde que comenzaran a adquirir notoriedad hace casi una década, según reconoce a EFE el vicepresidente ejecutivo de Exceltur, Óscar Perelli.

El encarecimiento de la vivienda y la extrema dificultad de acceso a ella, especialmente entre los jóvenes y aquellos con menos recursos, ha puesto el acento en las políticas para regular el alquiler turístico a fin de evitar fraudes y garantizar una correcta convivencia entre turistas y residentes.

¿Dónde se observa una mayor contestación social?

Baleares, donde la plataforma ‘Menos turismo, más vida’ ha publicado un manual en el que incita a sabotear a empresas turísticas e inmobiliarias, es una de las comunidades en las que se observa un mayor grado de respuesta ciudadana.