Despierta admiración y afecto; llega a público infantil al igual que a público experimentado; hace dramas o produce humor, dulzura y algarabía: es Osqui Guzmán. Sumó masividad porque el año pasado denunció discriminación y violencia policial en espacio público. Es, antes que nada, actor, dramaturgo y director. Recientemente, hizo un reemplazo del rol de Carlos Portaluppi en Maldita felicidad. En breve estará presentándose en Colombia con su famoso unipersonal El bululú. Antología endiablada, donde fusiona parte de su historia familiar con la obra del actor español José María Vilches (1935-1984). Asimismo, durante julio, los viernes a las 20.30 en Timbre 4 (México 3554) sigue la temporada número 16 de El centésimo mono (con dramaturgia y dirección de Guzmán), donde tres magos y actores reflexionan sobre su profesión y la muerte: Marcelo Goobar, Pablo Kusnetzoff y Emanuel Zaldua. Para infancias y para personas adultas, hay dos propuestas más. Por un lado, Waminix, en horarios de tarde, de miércoles a domingo, durante vacaciones de invierno y domingos de agosto, también en Timbre 4. Se trata de una creación colectiva de Proyecto Migra, con dirección Leticia González de Lellis y Guzmán. Por otro lado, regresa un clásico: Vivitos y coleando 2, de Hugo Midón y Carlos Gianni, de miércoles a domingo a las 17, en el Auditorio de Belgrano, interpretada por un gran elenco encabezado por Guzmán, Flavia Pereda y Julián Pucheta, y bajo dirección general de Chacho Garabal.