Por Suhelis Tejero Puntes / CONNECTAS*Si nada lo impide, el 3 de agosto Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras, se volverá a sentar frente a un juez. Esta vez lo hará en Tegucigalpa, pero sin esposas, como en abril de 2022, cuando la policía de su país lo detuvo para extraditarlo a Estados Unidos, donde un juez lo sentenció por narcotráfico a 45 años de cárcel. Acudirá como un hombre libre, indultado por el presidente Donald Trump, esta vez a responder por presunto fraude y lavado de dinero, en un proceso que la fiscalía hondureña reactivó apenas se conoció su libertad. El propio Hernández anunció en un video publicado en sus redes sociales que regresará el domingo 26 de julio, aprovechando que la Corte Suprema hondureña desactivó la alerta roja de Interpol para que pudiera regresar sin ser detenido.Hasta hace poco, este nuevo escenario era un imposible. Al fin y al cabo, en 2024 un jurado federal en Manhattan lo había declarado culpable de conspirar para introducir cientos de toneladas de cocaína a Estados Unidos. Es más, la fiscalía lo describió como el responsable de una de las mayores operaciones de narcotráfico patrocinado por el Estado jamás procesadas por la justicia estadounidense. Alimentaron el caso varios testimonios de narcotraficantes cooperantes, libros contables con pagos a “JOH y su gente” y el relato de un soborno de un millón de dólares entregado personalmente por el narco Joaquín “El Chapo” Guzmán. Para el Departamento de Justicia el expediente era tan sólido que logró una sentencia de 45 años, una virtual cadena perpetua, contra el expresidente hondureño.Pero en la era Trump todo es posible. En diciembre de 2025 la sentencia quedó sin efecto cuando el presidente estadounidense firmó un indulto con el que Hernández salió el mismo día de la prisión de máxima seguridad en West Virginia. El mandatario estadounidense borró de un plumazo las evidencias y justificó su controvertida decisión en que el hondureño, “según muchas personas a las que respeto profundamente, ha sido tratado con gran dureza e injusticia”.
El regreso de Juan Orlando Hernández y la doble vara de Washington | Especial Connectas
Tras el perdón otorgado por Trump, Juan Orlando Hernández regresa a Honduras rehabilitado políticamente. ¿Qué implica que un expresidente condenado por narcotráfico sea objeto de un privilegio como ese?











