El abogado Ben Crump, izquierda, habla en conferencia de prensa sobre Corey Ruiz, quien murió a manos de la policía de Madison, mientras su hermana Veronica Ruiz, segunda de derecha a izquierda, rompe a llorar y recibe consuelo de la representante estatal de Wisconsin Shelia Stubbs, demócrata por Madison, el viernes 24 de julio de 2026, en Madison, Wisconsin. (Foto AP/Scott Bauer)
MADISON, Wisconsin, EE.UU. (AP) — Un tiroteo policial ocurrido esta semana en Madison, la capital progresista de Wisconsin, puso el foco en divisiones raciales persistentes y profundas, lo que provocó cancelaciones y otros cambios en populares eventos veraniegos, al tiempo que manifestantes afirmaban que estaban decididos a mantener la presión pública para lograr cambios en Madison.
Corey Ruiz, identificado como negro o latino en los registros judiciales de Wisconsin, murió baleado por un policía de Madison el miércoles, tras un breve forcejeo en una intersección del barrio más liberal de la ciudad, a pocos metros de una popular cooperativa de alimentos con 52 años de existencia.
Es la tercera vez desde 2012 que la policía de Madison dispara y mata a alguien en el mismo vecindario. El incidente ha reavivado los exhortos a reformas policiales y ha obligado a la ciudad a volver a enfrentar las exigencias de la comunidad negra para abordar asuntos de justicia racial.










