Daniel Ortega y Rosario Murillo, dictadores de Nicaragua. (Infobae Centroamérica/Cortesía Canal 6 Nicaragua)Tras el anuncio de Rosario Murillo de que el régimen abrirá reuniones con embajadores, empresarios e inversionistas la próxima semana, el oficialismo nicaragüense ensaya un giro de tono después de que más de una decena de países y organismos internacionales condenaran la decisión de Daniel Ortega de poner fin a las elecciones competitivas en Nicaragua.Las críticas no se redujeron con el paso de los días. A los rechazos iniciales se sumaron pronunciamientos de Perú, Costa Rica, Guatemala, Panamá, Brasil y Bolivia, además del cuestionamiento del Grupo de Puebla, un foro de líderes y dirigentes de la izquierda iberoamericana que también objetó el fin de la competencia electoral.PUBLICIDADMurillo informó este viernes, en medios oficialistas, que el régimen convocará una ronda de encuentros con distintos sectores, incluido el cuerpo diplomático acreditado en el país. Según dijo, las reuniones alcanzarán a empresarios, inversionistas, embajadores y otros ámbitos que definió como “todos los estamentos de nuestra patria bendita”.“La próxima semana se van a realizar consultas con empresarios, con inversionistas, con embajadores. En fin, vamos a informar, pero además con todos los estamentos de nuestra patria bendita”, afirmó.El anuncio marca un cambio respecto de la estrategia que el régimen sostuvo desde el domingo, cuando Ortega declaró que en Nicaragua “no volverán a haber elecciones” para impedir el regreso de la oposición al poder. Desde entonces, la respuesta oficial a la presión externa se canalizó sobre todo a través de comunicados de la Cancillería con un tono de confrontación frente a varios gobiernos de la región.PUBLICIDADRosario Murillo dijo en medios oficialistas que la próxima semana habrá una ronda de consultas con el cuerpo diplomático y actores económicos, tras una cadena de rechazos internacionales al fin de la competencia política.Uno de los episodios más visibles fue la respuesta dirigida a República Dominicana. En ese mensaje, las autoridades de ese país fueron descritas por el régimen con la frase “voces vasallas y servidumbres vergonzosas instaladas en sus máximas instituciones”.Murillo sostuvo ahora que los acercamientos anunciados buscan reforzar la estabilidad del país. En su exposición, vinculó esa estabilidad con la continuidad de los procesos oficiales y con la promesa de avanzar contra la pobreza y a favor del bienestar de las familias.“Nos fortalecen como patria de Darío y Sandino, donde todos los días, gracias a Dios, florece la Paz y desde la Paz construimos más democracia, desde la Paz construimos la garantía de la seguridad y la continuidad de todos los procesos. Estabilidad, palabra mágica en este mundo, estabilidad para avanzar contra la pobreza y por el bienestar de las familias”, expresó.PUBLICIDADRosario Murillo habla en un podio con un micrófono, mientras otra mujer permanece detrás, frente a banderas y luces de fondo. (Imagen Ilustrativa Infobae)Aunque el régimen evitó emplear un tono equivalente en sus reacciones hacia Estados Unidos, sí mantuvo respuestas críticas frente a otros gobiernos latinoamericanos. Este jueves acusó a Chile de sostener una actitud injerencista y le pidió a Bolivia que respetara las decisiones vinculadas con el ordenamiento jurídico nicaragüense.El cambio de tono anunciado por Murillo aparece después de una semana en la que la presión externa siguió en aumento. La nueva ronda de reuniones con representantes diplomáticos y sectores económicos busca explicar las decisiones recientes del oficialismo en medio de esa secuencia de condenas internacionales.
Nicaragua: Rosario Murillo anuncia reuniones con embajadores y empresarios tras una semana de condenas al régimen de Daniel Ortega
La portavoz adelantó una ronda de diálogos con delegaciones extranjeras y sectores productivos, mientras crecen los cuestionamientos regionales por el cierre de la competencia política y por los mensajes emitidos desde la Cancillería












