El bogotano José Alirio Carrasco es el único colombiano que ha ganado la Media Maratón de Bogotá.Foto: Archivo EEResume e infórmame rápidoEscucha este artículoAudio generado con IA de Google0:00/0:00Era una noche de agosto. La gente comenzaba a llegar a un local comercial de unos 250 metros cuadrados ubicado en la parte sur del Hotel Tequendama, sobre la carrera décima. Algunos transeúntes sabían por qué aquella multitud se reunía allí; otros, en cambio, no. Con el paso de las horas, cada vez más personas se aglomeraban en el lugar. El caos empezaba a tomar forma.Transcurría el año 2000, el inicio de un nuevo siglo. Colombia atravesaba uno de los momentos más críticos de su conflicto armado. Entre el 16 y el 21 de febrero, el corregimiento de El Salado, en el municipio de El Carmen de Bolívar, fue escenario de una de las masacres más brutales de la historia reciente del país.A la par, el Gobierno de Andrés Pastrana intentaba avanzar en un proceso de paz con las FARC y ponía en marcha el Plan Colombia. Sin embargo, la violencia continuaba dejando una estela de muerte y desplazamiento. Ese año, cerca de 300.000 colombianos se vieron obligados a abandonar sus lugares de origen por la presión constante del conflicto. Pero la vida también encontraba espacios para tomar un aire. En febrero, la selección de Colombia participó como invitada en la Copa de Oro de la Concacaf y llegó hasta la final, que perdió contra Canadá. Además, Juan Pablo Montoya ganaba las 500 Millas de Indianápolis en su primera participación en la competencia. El piloto bogotano se convertía entonces, no solo en el primer debutante en ganarla desde 1966, sino en el primer colombiano en conquistarla.Lea: Oficial: Néstor Lorenzo renovó con la selección de Colombia rumbo al Mundial 2030El país intentaba avanzar entre la violencia y esas pequeñas —y enormes— alegrías de la vida cotidiana, y en el sur del Hotel Tequendama las personas se preparaban para vivir algo sin precedentes. A la mañana siguiente, las voces se cruzaban entre la multitud. “No me va a tocar número. Déjeme pasar, yo iba ahí”, decía alguien. “¿Y a mí qué me va a tocar?”, preguntaba otro. “¿Todavía hay?”, insistía una tercera voz. La gente preguntaba, reclamaba e insistía, mientras el lugar se llenaba cada vez más. Había una emoción difícil de explicar: la de estar frente a algo nuevo y querer formar parte de ello. Bogotá, con sus más de 2.600 metros sobre el nivel del mar, se preparaba para recibir la primera edición de su propia media maratón. La expectativa se convirtió en realidad el 6 de agosto. Más de 24.000 atletas tomaron la partida en la Plaza de Bolívar y recorrieron los 21 kilómetros de la primera edición de la carrera. El Espectador describió aquel acontecimiento como “un verdadero río humano” que recorrería las calles de la capital. Armando Quintanilla, de México, y Marta Tenorio, de Ecuador —quien, en la víspera de la carrera, había declarado que “les voy a ganar a varios hombres”— fueron los primeros en cruzar la meta en la categoría élite. Pero la historia de aquella primera edición no se limitó a los ganadores.Le puede gustar: Éiner Rubio se retiró del Tour de Francia tras sufrir un accidente en la etapa 19Luis Iván Correa, miembro de la Junta Directiva y cofundador de Correcaminos de Colombia —entidad encargada de la organización de la media maratón de Bogotá—, quien para entonces ya contaba con una amplia experiencia como maratonista —había corrido cuatro veces la Maratón de Nueva York, seis la de Chicago y dos la de Boston—, recuerda que aquella jornada desbordó todas las expectativas que tenía: “El día del evento, no solo la gente que se había inscrito sino los colados que aparecieron en el recorrido, desbordaron todas las previsiones de hidratación y demás. Otro de los puntos de ese primer año era que todo el mundo creía que iba a ganar. Había una gran pelotera de personas, adultos mayores o gente sin ninguna condición atlética queriendo estar en la primera fila porque creían que podían ganar. ¿Y quién le decía a esa persona que no podía ganar?”.La escena de la llegada también tenía un tinte especial. Cada corredor llevaba un número con un pequeño desprendible en la parte inferior. Cuando cruzaba la meta, alguien se lo arrancaba y lo depositaba en una especie de gancho, boca abajo, junto con los de los demás participantes. Después, esos papeles se recogían y se organizaban para establecer un orden aproximado de llegada. “Eso era bastante, bastante, bastante caótico. A nosotros el sistema primitivo de medición nos tocó en los años 96, 97 en Nueva York. Lo vimos hacer y aprendimos para venirlo a hacer aquí”, recuerda Correa.Sin embargo, había algo que sí era fácil de determinar: quién había ganado. El primero —o la primera— en cruzar la meta era, simplemente, quien derribaba el cartel de Porvenir que marcaba la llegada. No había desprendibles que organizar. Bastaba con llegar antes que los demás. Le recomendamos: LeBron James definió su futuro: este es su nuevo equipo en la NBAAsí lo hizo, pero en 2003, José Alirio Carrasco, el primer colombiano, y hasta el momento el único, que ha podido sentir ese cartel a la altura del torso. El bogotano se coronó campeón de la media maratón de Bogotá con un tiempo de 1:04:23, después de superar por muy poco al keniano Ben Kimondui. Aquel día, la lluvia cayó sobre Bogotá. Pero no logró apagar la celebración. El Espectador tituló la hazaña “Bajo la lluvia” y la describió así: “La mañana de ayer no pintaba bien. Sobre la capital de la República caía una lluvia de seda que parecía amainar los ánimos. Hasta que apareció el colombiano Alirio Carrasco para ganar la media maratón de Bogotá. El agua ya no importó. Sólo había espacio para la alegría y la celebración”. Carrasco recuerda que esa victoria comenzó cuando la competencia apenas empezaba a existir: “Fue especial por el tiempo de preparación que tuve que realizar: más o menos cuatro años. Esa preparación la hicimos con un grupo de atletas élite colombianos. Estábamos concentrados en Paipa y, al empezar esta carrera, cuando nació en su versión inaugural en el año 2000, de ahí en adelante, para mí y para el grupo con el que entrenaba, se convirtió en una prioridad. Empezamos a entrenar para lograrla y, ojalá algún día, poder ganarla”.Después de cuatro años de entrenamiento, Carrasco cumplió su objetivo. Ese triunfo lo celebró con estas palabras: “Esta victoria se la dedico con toda mi alma a Colombia y a mi hija”.Correa, por su parte, resume ese victoria de una manera sencilla: “Fue la gran satisfacción del primer y, hasta ahora, único colombiano que ha tenido la oportunidad de ganar la media maratón de Bogotá. Es que la competencia es dura”. Lea: Así será la etapa 20 del Tour de Francia 2026: altimetría, hora y dónde ver en vivoLo era entonces y lo sigue siendo. “Desde el principio nos empeñamos en tener un evento de nivel mundial y en contar con los mejores atletas del mundo”, menciona Correa. Carrasco lo recuerda de una manera similar. Para él, la exigencia de la carrera está relacionada precisamente con el nivel de los corredores que llegan a Bogotá y con la velocidad que impone la competencia. “Vienen los mejores del mundo y, además, los extranjeros tienen un premio especial y bonificaciones por los tiempos que hagan si rompen las marcas. Entonces eso hace que la carrera sea muy rápida y de primer nivel”.Y es que por las calles de Bogotá han pasado algunos de los mejores fondistas del mundo. Geoffrey Mutai, por ejemplo, estableció en 2011 el récord absoluto de la carrera, con 1:02:20, mientras que su compatriota Susan Chepkemei conserva desde 2003 la plusmarca femenina, con 1:10:29. También han estado figuras como el eritreo Zersenay Tadese, medallista olímpico y múltiple campeón mundial de media maratón, y el keniano Benson Kipruto, medallista de bronce en la maratón de los Juegos Olímpicos de París 2024 y quien estará presente en la edición de este año. Geoffrey Kipsang, Stanley Biwott, Brigid Kosgei, Ruth Chepngetich y muchos otros fondistas de talla mundial han pisado las calles de la capital colombiana. La lista es larga. Y, de alguna manera, también explica por qué ganar la mmB nunca ha sido una tarea sencilla.Esto es el resultado del reconocimiento que la carrera ha construido a lo largo de los años. La media maratón de Bogotá ha recibido distinciones de World Athletics como la Gold Label, la Platinum Label y la Elite Label, reservadas para eventos que cumplen con los más altos estándares en aspectos como la calidad del campo élite internacional, la certificación del recorrido y el cronometraje electrónico. Así, la fiesta atlética de la capital de Colombia se convirtió en la única de Latinoamérica con estos estándares, una distinción que terminó de consolidar su lugar entre las grandes pruebas del mundo. Le recomendamos: Bogotá tendrá una nueva edición de Megalab, encuentro con iniciativas de las 20 localidadesEn 2020, la pandemia de COVID-19 obligó a cancelar la competencia. Un año después, la media maratón de Bogotá encontró una manera de regresar: los corredores participaron de manera virtual desde sus ciudades y municipios. Fue una edición sin la multitud que habitualmente acompaña la carrera, pero sirvió para mantener viva una tradición que, para Andrés Correa, se ha construido durante 26 años.“Es un evento que se realiza en julio y cuyo voz a voz se ha ido transmitiendo entre amigos, compañeros de trabajo y estudiantes. Alguien corre la carrera, tiene una buena experiencia y después invita a otros a participar”.Esa continuidad también está relacionada con la manera en que la carrera fue concebida desde el comienzo. Según Carrasco, la media maratón de Bogotá “nació grande y se ha mantenido entre las mejores a nivel mundial”. Este año, la carrera volverá a reunir a 42.000 corredores el domingo 26 de julio. Será una nueva oportunidad para que la competencia siga demostrando, en las calles de la capital y ante los mejores fondistas del mundo, por qué se ha consolidado como una de las grandes medias maratones del continente.🚴🏻⚽🏀 ¿Lo último en deportes? Todo lo que debe saber del deporte mundial está en El EspectadorManténgase al tanto de toda la información deportiva con la SEDE. Estamos en 📷 Instagram 📹 Tik Tok y 📱FacebookPor Diego Alejandro Daza GómezComunicador social y periodista de la Pontificia Universidad Javeriana. Escribe para El Espectador y ha colaborado con Directo Bogotá. Tiene experiencia en radio como locutor de la sección deportiva de Mix 92.9. Le interesan los temas deportivos y culturales.Temas recomendados: