El prolongado cierre del Paso Internacional Cristo Redentor por las intensas nevadas que afectan a la cordillera de los Andes obligó al Gobierno de Mendoza a poner en marcha un operativo especial para asistir y ordenar a los más de 1.500 camiones que permanecen varados a ambos lados del corredor bioceánico. La medida busca evitar el colapso de la Ruta Nacional 7 y garantizar condiciones mínimas de seguridad mientras continúa la interrupción del tránsito hacia Chile. El paso fronterizo permanece cerrado desde el 18 de julio y ya acumula diez días consecutivos de inactividad. Frente a este escenario, las autoridades provinciales resolvieron activar el protocolo de contención para transporte pesado, un mecanismo que se aplica cuando la interrupción del cruce supera las 72 horas. Según el último relevamiento oficial, actualmente hay 1.550 camiones detenidos en distintos puntos estratégicos de Mendoza. De ese total, 580 permanecen en la zona de alta montaña, distribuidos entre Uspallata, el Área de Control Integrado (ACI) y estaciones de servicio. Otros 70 vehículos se encuentran en Red Mercosur, mientras que cerca de 900 fueron derivados hacia paradores ubicados en el llano, entre Eloy Guerrero y La Paz, para aliviar la circulación en el corredor internacional.