Dos pequeñas empresas estadounidenses demandaron este viernes al Gobierno de Estados Unidos por los nuevos aranceles aprobados por el presidente Donald Trump, de entre el 10 y el 12,5 %, a las importaciones de sesenta economías por "no combatir el trabajo forzoso".Trump anunció en la víspera la medida en un nuevo intento de mantener su política comercial restrictiva ante la expiración del gravamen global del 10 %, que a su vez sustituía a los aranceles previos que fueron declarados ilegales por el Tribunal Supremo.
El bufete Liberty Justice Center, que ya jugó un papel clave para que el máximo tribunal estadounidense anulara los llamados "aranceles recíprocos", interpuso la demanda en nombre de dos minoristas, Burlap & Barrel y Collective Horology, en el Tribunal Internacional de Comercio.
A diferencia del anterior gravamen que expiró este viernes, impuesto como una medida temporal para hacer frente a problemas de balanza de pagos bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, los nuevos aranceles se sustentan en la Sección 301, que permite al presidente responder a prácticas comerciales extranjeras consideradas injustificadas o discriminatorias.
La demanda argumenta que Washington "no puede preservar una política global arancelaria simplemente moviéndose de un estatuto a otro" y acusa al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, de "actuar arbitraria y caprichosamente" al imponer gravámenes "casi uniformes".










