El asesinato de Irasema Chávez el 20 de enero de 2012 quedó sin resolver. Un familiar la encontró sin vida con múltiples puñaladas, reveló entonces la policía de Arlington, en Texas. No encontraron señales de que la entrada hubiera sido forzada, lo que llevó a los investigadores a creer que conocía a su atacante. Faltaba un televisor en el inmueble, que creen que el sospechoso se llevó. El personal forense recogió una gota de sangre fresca en el mueble donde estaba la televisión. A pesar de contar con esa pequeña evidencia, pasaron 14 años sin una pista clara. Hasta hace un par de días. El Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) y las autoridades locales han detenido ahora a Mayra Velásquez, amiga de la víctima, por el homicidio. Un examen de genealogía genética forense avanzado y esa pequeña muestra de sangre de hace más de una década es lo que ha permitido desempolvar lo que parecía un caso sin resolver.De acuerdo con el informe del FBI y la policía de Arlington, Velásquez, de 42 años y originaria de Allende, Nuevo León (México), fue detenida el 17 de julio sin derecho a fianza, según los registros penitenciarios. Se enfrenta a un cargo de asesinato capital por amenaza terrorista. Chávez, quien en 2012 tenía 32 años y también es oriunda de Allende, era “amiga cercana” de la acusada, dice el reporte de las autoridades. Este mismo documento señala que ambas vivían a pocos kilómetros la una de la otra.Las imágenes difundidas por la policía de Arlington, correspondientes a la noche del 19 de enero, muestran a una persona vistiendo una sudadera con capucha y pantalones anchos subiendo las escaleras del departamento y llamando a la puerta de Chávez. La puerta se abrió y parece que habló con alguien antes de entrar. A la mañana siguiente, Chávez fue hallada en el piso con más de 100 puñaladas en su cuerpo. Faltaba el televisor del dormitorio. La gota de sangre recogida en aquel momento no permitió la identificación de ningún sospechoso inmediato. Las pruebas de ADN no coincidieron con ninguna persona en las bases de datos existentes en ese momento. El perfil de ADN hallado se subió al Sistema Combinado de Índice del FBI, una base de datos nacional para comparar perfiles en investigaciones criminales, pero no se encontró ninguna coincidencia. Lo único que llegaron a determinar es que se trataba de una persona “femenina de origen hispano” y los testigos proporcionaron información limitada.La policía de Arlington ha explicado esta semana que investigaron numerosas pistas a lo largo de los años, pero no lograron identificar a un sospechoso definitivo hasta el arresto de Velásquez. En noviembre de 2024, la unidad de homicidios de ese departamento policial consultó con el FBI en Dallas sobre el uso de la genealogía genética forense (IGG, por sus siglas en inglés) en el caso. La agencia federal accedió a colaborar a través de este programa y en abril de 2026, su investigación arrojó una pista importante que los detectives utilizaron para obtener más evidencia. La IGG es una técnica de investigación que combina el análisis avanzado de ADN con la construcción de árboles genealógicos para identificar sospechosos o restos humanos a partir de parientes lejanos. Se utiliza principalmente cuando las bases de datos policiales tradicionales no arrojan resultados.Velásquez, que es madre de dos niños y trabajaba como agente de bienes raíces en Texas, comenzó a ser vigilada y en mayo pasado, durante una comida con amigos en la que utilizaron tenedores plásticos, la policía recolectó los utensilios de la basura como evidencia. Estos fueron enviados para ser analizados. Los resultados, según explicó el jefe de la policía de Arlington, Al Jones, mostraron que el ADN de la acusada coincidía con la gota de sangre recuperada del mueble del televisor en el dormitorio de Chávez.“Es común que, durante los ataques con arma blanca, el agresor se corte inadvertidamente, y creemos que así fue como la sangre de la señora Velásquez quedó en la escena del crimen”, explicó Jones. Fran Sellars, abogado de la acusada, ha instado a las autoridades judiciales y civiles a mantener la mente abierta ante las acusaciones falsas en contra de su clienta.El letrado ha sido crítico con la investigación policial y ha afirmado que “se han enamorado tanto de la tecnología para revelar el ADN que se han saltado los principios de cómo la molécula que guarda la información genética de los seres vivos funciona. En 2012, puedo asegurar que había problemas en cómo se recolectaban estas muestras”, dijo este miércoles al medio CBS. Sellars también cuestiona cómo una gota de sangre puede considerarse “fresca” si permaneció allí casi 10 horas antes de que se encontrara el cuerpo de Chávez a la mañana siguiente. “Mayra visitó el apartamento de la víctima en numerosas ocasiones, ya que eran amigas. No es de extrañar que su ADN se encontrara en la sala del apartamento de Chávez. El ADN por sí solo no prueba quién cometió un asesinato”, afirmó Sellars. El defensor también cree que la persona que aparece en el video de vigilancia frente al apartamento de Chávez la noche del asesinato “parece ser un hombre”. “Mayra Velásquez es inocente. Ha sido acusada falsamente mientras que el verdadero asesino de la víctima permanece sin identificar”, complementó.Pero la familia de Chávez dice que finalmente tiene la esperanza de que se haga justicia. Las autoridades todavía no han dado una explicación sobre qué pudo provocar el ataque ni qué ocurrió entre ambas amigas antes de aquella noche. Otro capítulo se abre en este caso y un juicio deberá determinar qué sucedió dentro del apartamento de la víctima.
Una gota de sangre resuelve un asesinato 14 años después: a la mexicana Irasema Chávez la mató su amiga
La Fiscalía de Texas, en Estados Unidos, ha cotejado nuevas muestras genéticas con la identidad de Mayra Velásquez, ya detenida y acusada de ser la presunta homicida del crimen cometido en 2012







