Les restaban apenas dos minutos. Diligentes, los músicos de Hesse Kassel llevaban el registro del tiempo total que completaba su nuevo disco, Morir Saltando. Trabajaban en Tulpa, la última canción que registraron, y se dieron cuenta que les faltaba muy poco para completar los 45 minutos que les requiere el vinilo. Es decir, necesitaban que el cierre de la canción no se expandiera mucho más allá. “Pasamos por varias ideas -recuerda el tecladista Joaquín “chapa” González-. Pero no nos gustaban mucho. Almorzamos para relajarnos un poco y yo estaba pensando mucho en Eclipse del Dark Side of the Moon, así como un final alto. Metí el piano, le dimos y quedó”.Tulpa, se grabó en abril pasado en Estudio Palo Quemado. Las otras 5 canciones del álbum ya se habían registrado en el mismo estudio durante enero pasado, pero los músicos sintieron que necesitaban una canción más. Entre sus compromisos como estudiantes universitarios, lograron hacerse un espacio y por fin, cerraron el álbum. Un paso muy esperado; Hesse Kassel logró atención de la crítica y el público gracias a su disco debut, La Brea (2025), el que los posicionó como uno de los nombres claves en el Nuevo Rock Chileno, merced a su sonido tan delicado como pesado, cruzado por la profunda voz hablada de Renatto Olivares. Por ello, en este segundo álbum el sexteto iba a contar con mayor atención. Pero contrario a lo que podría pensarse, aseguran que no sintieron presión alguna por responder a expectativa alguna. “Yo diría que incluso fue al revés -asegura el guitarrista Mauricio Rosas-. Lo más peludo de hacer música y estar en una escena es justamente la pantalla que te dan. Y ya teníamos pantalla, entonces hay que darle para adelante nomás. Uno como artista lo único que pide es que te escuche al menos una persona. Incluso diría que este nos salió más fácil que el primero”.Hesse Kassel