EntrevistaLa fundadora de MAZ habla de lo que será la pasarela de inauguración y la colección que presentará, ‘Oh my heart’. Entrevista.Manuela Álvarez estudió diseño de moda en el Istituto Marangoni en Milán. Trabaja con más de 850 familias artesanas y 20 técnicas tradicionales. Foto: Cortesía25.07.2026 05:01 Actualizado: 25.07.2026 05:01

El último año en la trayectoria de Manuela Álvarez ha sido una muestra de cómo el talento, la disciplina y la dedicación pueden transformar una visión creativa en logros de alcance internacional. Después de estudiar diseño de moda en el Istituto Marangoni en Milán, la bogotana fundó su marca MAZ Manuela Álvarez en el 2013 bajo el modelo de slow fashion, en el que el 90 por ciento de las prendas son confeccionadas por manos artesanas. LEA TAMBIÉN En el último año, su trabajo la llevó a hablar sobre moda y sostenibilidad en el espacio de Fashion & Lifestyle Network de la ONU; a formar parte de la colección permanente del Victoria & Albert Museum de Londres con uno de sus diseños, a convertirse en una de las 20 semifinalistas del Premio LVMH 2026 (galardón para jóvenes diseñadores otorgado por el conglomerado de moda y lujo LVMH –Moët Hennessy Louis Vuitton–) y, ahora, a ser la diseñadora elegida para la pasarela inaugural de Colombiamoda 2026 con una de sus colecciones más personales Oh my heart.Piezas exhibidas en La Samaritaine, París, para el Premio LVMH 2026. Foto:MAZ Manuela ÁlvarezSobre los últimos hitos de su carrera y su relación con el trabajo artesano, Álvarez conversó con EL TIEMPO. ¿Cómo nació su vínculo con el trabajo artesanal y en qué momento vio que esa relación sería el propósito de su marca?Desde que estudié moda y comenzó MAZ Manuela Álvarez tuve una sensibilidad por la labor artesanal. No tenía tan claro cómo lo iba a convertir en una marca y tenía mucho susto de, por ignorancia, traspasar límites de apropiación cultural por ignorancia o desconocimiento. Pasó algo muy bonito y fue cuando me llamaron de Maestros Ancestrales y nos llevaron a trabajar con comunidades artesanas e indígenas desplazadas de la violencia del Chocó. Y ahí tuve una crisis muy grande y gracias a eso cambié el modelo de negocio y dije “desde mi ‘cancha’ necesito entender cómo se puede ser una marca con un plan y un proyecto de vida con propósito”. Y en este caso con propósito social, que fue lo que pasó desde ahí. LEA TAMBIÉN ¿Y cuál fue ese cambio o nuevo objetivo?Decidimos que el 90 por ciento de las prendas iban a ser intervenidas por manos artesanas. Y hoy ya no es solamente una marca, sino un laboratorio creativo. También el 90 por ciento de nuestras bases textiles son hechas a mano. Han pasado 12 años en los que yo misma, con las experiencias que hemos tenido con las comunidades, he generado el “360° Holistic Sustainable Process de MAZ”, que es el mapa con el que hemos sido llamados dos veces a la ONU para hablar en sus headquarters de Nueva York y en el que se interconectan cinco valores que se nutren entre ellos. La clave de “360° Holistic Sustainable Process de MAZ” son los laboratorios creativos, los módulos pedagógicos, las experiencias conjuntas, los módulos de sensibilidad cultural y una cantidad de cosas que hacen que no solo la marca crezca sino que crezcamos entre todos. LEA TAMBIÉN ¿Cómo ha evolucionado su visión en la moda de la mano de las comunidades?Llevamos trabajando con las mismas personas hace muchos años. En la labor artesanal en comunidades siempre hay que tener un punto y es sostener el trabajo en el tiempo. Lo que hemos tratado de hacer es ir de a poco, pero de forma segura. Hacemos un “networking artesanal”: partimos de los contactos artesanales que ya conocemos y comenzamos a preguntarles a ellos mismos para crear nuevas oportunidades. El sistema 360 holístico sostenible lo que hace es que cada vez seamos mucho más organizados. Con ese mapa, ya sabemos qué hacer. Cada vez que entramos a hacer un proyecto realizamos un módulo de sensibilización cultural. Es decir, entendemos qué necesita la comunidad, qué necesitamos nosotros, cuáles son los deseos en cuanto a desarrollos artesanales e innovación. Si se quiere innovar o no, si se quiere aperturar un proyecto artesanal, los hobbies o los proyectos artesanales que ya existen, qué les falta o qué les sobra, etcétera. Y también está la labor de desarrollo a la que llamamos laboratorio creativo artesanal, que es muy grande y fuerte porque es lo que hace que cada vez hagamos innovaciones de temporada. No es solo para nosotros, sino para que los mismos artesanos se den cuenta cuál es la ruta para innovar y cómo la pueden aplicar en su propio proyecto.Pieza elaborada a mano en chaquiras de la colección Alma Feral de MAZ Manuela Álvarez. Foto:@nataliagwCuando habla de construir una red de colaboración artesanal, ¿qué comunidades o territorios de Colombia han sido parte de este camino?En donde más hemos trabajado es en Bogotá y Cundinamarca. La cercanía hace que todo sea mucho más fácil, sobre todo porque no tenemos un solo taller de artesanía. También hemos trabajado desde hace 10 años firmes y fijos con artesanos del Putumayo, como Eisenhower y Teresa Jacanamejoy que tienen un grupo que se llama Curarte. Además hemos trabajado con talleres de Nariño, Chocó, Boyacá, Valle y Tolima. Pero en Cundinamarca está el grueso de nuestras operaciones porque trabajamos toda la parte de telares, macramé, crochet, tela horizontal, telar vertical y bordado, que es nuestro fuerte, y también telares de chaquiras junto con los artesanos de Putumayo. Dependiendo obviamente del proyecto aperturamos novedad o aperturamos otras comunidades o agrandamos la comunidad artesana con la que ya hemos venido trabajando. LEA TAMBIÉN El lunes es la pasarela inaugural de Colombiamoda y es la primera vez que abre ese evento tan importante para la industria nacional. ¿Qué hay detrás de su nueva colección?Hace un año tuve un duelo muy duro por una ruptura amorosa. Venía cargando una Manuela que ya no existía y unos condicionamientos personales y emocionales que tampoco existían. Y lo que tiende a pasar con los duelos y las rupturas es que abren puertas. En uno de esos días que estaba muy dolida sonó Oh my heart, una canción de REM, y pensé: “esto tiene que ser una pasarela”. Quería que fuera una colección performática, para mí y para el público, como un barrido al corazón y una oda a la resiliencia humana. Es muy bello ver cómo el dolor cicatriza. Es una colección que ha sido dura de hacer, es muy íntima y emocional. Y algo que me ha parecido muy bello de este tema es que es muy humano: el quiebre, la incertidumbre, los cambios... y muchas personas se ven representadas en esos temas.En términos de ‘looks’ y la puesta en escena, ¿qué se verá en la pasarela?Tenemos 31 looks y la colección se divide en cuatro momentos emocionales cromáticos. Se inicia con el duelo más duro, que es el duelo violento que lo representa el negro. Después pasa a un momento rojo, que es el quiebre del corazón. Y después viene un momento azul rey, que es el momento de respiro. Finaliza con un momento blanco o crudo, de conexión con lo divino, con la tierra y con uno mismo. Se verá la parte de desarrollo textil artesanal, con nuestros artesanos de siempre con telar horizontal, toda la parte de desarrollo de chaquiras, tejido de punto y una innovación en cuero, como trenza, estampación y tinturado. Todo esto bien acompañado con música en vivo como siempre en MAZ. Ese tema lo vamos a trabajar con Camilo Rojas, un genio de la música que va a dirigir a la Filarmónica y la Sinfónica de Medellín y será en un coliseo, una cancha de voleibol porque la analogía es que sus techos representan las montañas de Antioquia. LEA TAMBIÉN ¿Cómo fue la experiencia de la nominación al Premio LVMH 2026 y representar a Colombia?Fue algo muy grande y nos dio demasiado orgullo. A principios de enero hicimos el proceso con LVMH. Ya lo había intentado hace cuatro años. Primero hicieron varias entrevistas y luego nos llamaron para contarnos que éramos parte de los 20 semifinalistas a nivel mundial. Esa noticia nos produjo mucha emoción y orgullo porque demuestra que esto que llevamos haciendo todo este tiempo tiene sentido, la gente lo está mirando y valorando, tiene algo diferenciador y es importante. Y estar allá en La Samaritaine, en París, al lado de Jonathan Anderson o Anna Wintour y de los referentes con los que crecí y me convertí en la diseñadora que soy, fue un sueño. Se sintió como algo irreal. Otra cosa que sentí es que mi equipo y yo estábamos preparados para estar ahí, aunque nos falta mucho todavía trabajar en la inversión económica. Estamos impulsando la tarea de internacionalización a ese nivel. En definitiva, la nominación ratifica que tenemos un producto, un proyecto, un ADN, un concepto y una historia de marca muy potente. Aquí y afuera.La nominación ratifica que tenemos un producto, un proyecto, un ADN, un concepto y una historia de marca muy potente. Aquí y afueraOtro hito fue el diseño del traje oficial de la Selección Colombia para el Mundial de Fútbol 2026. ¿Qué más nos puede contar?Fue un voleo muy grande y pasó muy rápido también. Cuando regresamos de París de los premios de LVMH, recibimos una llamada de Adidas para saber si nos interesaba hacer un pitch. Lo presentamos y nos seleccionaron. Luego estuvimos en Orlando tomando las medidas. Fueron más de 80 trajes, todos hechos a la medida. Se hicieron en labor artesanal de telar horizontal 100 por ciento en algodón con don Javi García, que es de Cundinamarca. Estampados con Sutex con una máquina que tienen 0 por ciento agua, más los Trifolios de la Bienaventuranza, todos hechos a mano con chaquiras por la comunidad Camëntsá Biya del Valle del Sibundoy, Putumayo, que son una representación de la destreza y un amuleto de amor y de protección en los caminos. Quería que toda esta maestría artesanal, igual que MAZ Manuela Álvarez, estuviera aplicada en un traje contemporáneo cool, minimal, de corte arquitectónico muy chévere, para que se vieran modernos y que fuera para verano.Camila Villamil Navarro Para EL TIEMPO Instagram: @camilavillamiln Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.