Según fuentes familiarizadas con las conversaciones, la administración Trump y funcionarios venezolanos están explorando maneras de desbloquear miles de millones de dólares en activos congelados en el extranjero, con el objetivo de ayudar a la nación sudamericana a recuperarse de los dos terremotos sin imponer una mayor carga a los contribuyentes estadounidenses. El plan consiste en ayudar al gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez a reconstruir el país sin que Washington tenga que aportar mucho más de los US$386 millones que ya se ha comprometido, dijeron las personas, que pidieron no ser identificadas por no estar autorizadas a hablar públicamente.
Venezuela sigue teniendo dificultades para acceder a miles de millones de dólares a través del Fondo Monetario Internacional, al oro depositado en el Banco de Inglaterra y a diversas cuentas en el extranjero. El presidente Donald Trump, quien desde hace tiempo critica las injerencias extranjeras, quiere evitar destinar fondos sustanciales a Venezuela, al tiempo que busca establecer un control a largo plazo sobre el país como parte de su Doctrina Donroe para recuperar la influencia estadounidense en América Latina.
Washington ha estado coordinando estrechamente con Rodríguez desde que derrocó al dictador Nicolás Maduro en una redada nocturna el 3 de enero. “Haremos más. Los venezolanos harán más”, declaró el secretario de Estado Marco Rubio a la prensa el 19 de julio. “Estamos tratando de ayudarlos a acceder a financiamiento y crédito internacionales para la reconstrucción. Aún están elaborando un presupuesto para el costo total, que será considerable, tanto para la remoción de escombros como para la construcción de nuevas infraestructuras”.










