La Comunitat Valenciana continúa inmersa en un episodio de calor extremo que el pasado jueves dejó registros inéditos en numerosos municipios. La combinación de calor, humedad y viento elevó la sensación térmica hasta valores cercanos a los 63 grados, según las estimaciones de la Associació Valenciana de Meteorologia (Avamet). En muchos municipios como Villena, Orihuela, y Quesa la entidad apunta que se ha dado “el día más cálido del año” con temperaturas de hasta 45 grados.

En los municipios costeros, las temperaturas nocturnas se mantuvieron entre 28 y 30 grados, con una humedad superior al 90%, lo que incrementó notablemente la sensación de bochorno dificultando las horas de descanso durante la noche. Solo Fredes, en el interior de Castellón, escapó al calor extremo con una temperatura de 18 grados.

En algunos municipios las temperaturas mínimas no han bajado de los 27 grados, lo que imposibilita un sueño de calidad y se relaciona con problemas de salud. La Agencia Estatal de Meteorología, Aemet, subraya que durante la madrugada la sensación térmica ha sido de entre 34 y 36 grados.

La Avamet alerta de que las sensaciones térmicas están alcanzando valores “extremadamente peligrosos”, especialmente en las zonas donde apenas corre el aire. Como ejemplo, señala el caso de Sumacàrcer, donde se registraron 40,7 grados de temperatura y una humedad relativa del 57 %, unas condiciones que pueden elevar la sensación térmica hasta unos 63 grados en espacios sin ventilación. La asociación advirtió además de que numerosos municipios ya superan los 50 grados de sensación térmica, por lo que pidió extremar la precaución, especialmente durante las horas centrales del día.