Bogotá (EFE).- El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, insistió este viernes en que no autorizará el uso de ninguna guarnición o instalación militar para la posesión de «ningún funcionario del poder civil», en alusión a la ceremonia prevista para el próximo 7 de agosto, cuando asumirá el presidente electo, Abelardo de la Espriella.
«No doy permiso a ninguna guarnición o establecimiento militar para que se aliste (…) para ninguna posesión de ningún funcionario del poder civil en Colombia», afirmó el mandatario durante el acto oficial en el que devolvió la espada del Libertador Simón Bolívar a la Casa Museo Quinta de Bolívar, en el centro de Bogotá.
Petro agregó que «ni el Ejército, ni la Armada, ni la Policía Nacional (…) deben alistar ni una sola silla ni un solo espacio de ninguna instalación militar para posesiones de civiles», ante el deseo de De la Espriella de asumir el poder frente a los militares en una guarnición en Popayán, capital del convulso departamento del Cauca (suroeste de Colombia).
La polémica por la posesión
El discurso estuvo precedido por una marcha simbólica de más de un kilómetro desde la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo, hasta el museo. Al llegar, Petro entregó la espada y la reivindicó como un emblema de la libertad y de la democracia.










