A solo cinco días del trago amargo frente a España en la final del Mundial 2026, el afecto del hincha empezó a sanar las heridas. En Escobar, el orgullo por el camino recorrido pudo más que la frustración: la ciudad bonaerense se volcó a las calles para brindarle un multitudinario y emotivo homenaje a Nicolás González.

Luego de lo que fue el subcampeonato de la Selección Argentina, el atacante de 28 años volvió a su tierra natal y vivió una jornada inolvidable. En primer lugar, fue distinguido como Ciudadano Ilustre de Escobar y recibió como regalo la camiseta del club de sus amores de la infancia, el Atlético de Escobar.

Luego, la fiesta se trasladó a la vía pública: sobre el techo de una autobomba de los bomberos locales decorada con banderas argentinas y fotos suyas, Nico recorrió las arterias de la ciudad y saludó a una marea de vecinos que se acercó a las plazas para brindarle su apoyo.

Uno de los momentos con mayor carga emotiva de la tarde se produjo en el interior del cuartel de bomberos. Allí, integrantes del Centro de Veteranos de Guerra de Escobar esperaron al futbolista para entregarle y posar junto a una réplica de la emblemática bandera con la imagen de las Islas Malvinas que el plantel albiceleste desplegó durante los festejos tras el histórico triunfo ante Inglaterra.