EEUU estrena una nueva remesa de tasas internacionales sobre m�s de 60 pa�ses que var�an entre el 10% y el 12,5% e incluyen diferentes exenciones seg�n el territorio.Donald Trump volvi� a reconstruir este viernes el muro arancelario que ya hab�a levantado en dos ocasiones alrededor de Estados Unidos desde su regreso a la Casa Blanca, pero que la Justicia y la legislaci�n hab�an dejado sin efecto. Para tratar de blindarla, esta tercera oleada tarifaria establece un complejo sistema de tasas, de entre el 10% y el 12,5%, que afecta a los productos de m�s de 60 pa�ses, discriminando su aplicaci�n seg�n la regulaci�n laboral de cada territorio, sujeto a variopintas exenciones y bajo una extensa letra peque�a.La tercera ofensiva comercial de Trump sumi� en el desconcierto a las econom�as, empresas y mercados mundiales, que echan n�meros sobre la factura a asumir, tratan de digerir las diferencias de trato frente a sus vecinos y exploran la posibilidad de volver a recurrir esta acometida proteccionista ante los tribunales.El nuevo paquete arancelario entr� en vigor a las 00:01 horas del viernes en la Costa Este de EEUU, las 06:01 de la ma�ana en Espa�a, para evitar el vac�o que iba a provocar la expiraci�n de las tarifas globales del 10% que Trump improvis� en febrero, tras el varapalo de la Corte Suprema a su paquete inicial. La nueva andanada comercial se produce, adem�s, en pleno recrudecimiento del conflicto b�lico en Oriente Pr�ximo, que ha disparado el precio del petr�leo y lastrado la popularidad de Trump en un a�o marcado por las elecciones legislativas de medio mandato de noviembre.Trabajo forzosoPara imponer la nueva bater�a arancelaria, Estados Unidos se ampara en las presuntas deficiencias en la regulaci�n contra los trabajos forzosos detectadas durante una macroinvestigaci�n comercial emprendida tras el rev�s de la Justicia al marco tarifario original. "El presidente Trump reconoce que d�cadas de persuasi�n moral no han erradicado el trabajo forzoso de las cadenas de suministro globales. EEUU mantiene una prohibici�n de importaci�n de productos elaborados con trabajo forzoso desde hace casi un siglo y la aplica rigurosamente; ya es hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo", sostuvo Jamieson Greer, representante comercial de EEUU, alegando que el plan "comenzar� a corregir lo que constituye una violaci�n de los derechos humanos y una pr�ctica comercial distorsionadora".La Administraci�n Trump esgrime para ello el art�culo 301 de la Ley de Comercio de 1974, aplicando aranceles a docenas de econom�as "por no haber impuesto ni aplicado eficazmente la prohibici�n de importar productos elaborados con trabajo forzoso". La Secci�n 301 puede utilizarse para responder a actos, pol�ticas o pr�cticas de gobiernos extranjeros injustificables, irrazonables o discriminatorias que perjudiquen o restrinjan el comercio estadounidense. La nueva malla arancelaria afectar� a cerca de 90 pa�ses, si se cuenta por separado cada uno de la UE, y al 99% del comercio de EEUU.Por pa�sesLas tarifas, detalla la Casa Blanca, ser�n del 10% para los pa�ses que imponen una prohibici�n del trabajo forzoso pero a�n no la hacen cumplir de manera efectiva (entre los que se se�ala a la Uni�n Europea, adem�s de Canad�, M�xico, Ecuador, Indonesia o Pakist�n); a los que han asumido compromisos rec�procos en la materia (Argentina, Bangladesh, Camboya, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Indonesia, Malasia y Taiw�n); o han impuesto un r�gimen parcial para impedir la importaci�n de bienes producidos con garant�as laborales (Reino Unido). El listado tambi�n incluye, entre estas categor�as, a Honduras, India, Jordania, Sri Lanka, o Trinidad y Tobago. Todos los dem�s pa�ses, que ni siquiera tendr�an regulaci�n para evitar el trabajo forzoso, sufrir�n aranceles del 12,5%.Pese al aparente blindaje frente a los productos elaborados mediante abusos laborales, EEUU prev� permitir igualmente la entrada de un determinado volumen de importaciones de prendas de vestir y textiles con un arancel cero. Asimismo, el Departamento de Comercio se deja la puerta abierta a aplicar un amplio abanico de exenciones en funci�n de las necesidades econ�micas de EEUU, incluyendo materias primas que compliquen el suministro nacional; componentes cuya carencia pueda perturbar su producci�n; productos que no se puedan cultivar en cantidades suficientes o a precios razonables en el pa�s; o bienes sobre los que las tasas puedan ser contraproducentes para la persecuci�n de los trabajos forzosos. Para terminar de complicarlo, existe un anexo de 55 p�ginas con diferentes reglas, exenciones y tratamientos para miles de referencias de bienes diferentes.El marco se dio a conocer solo unas horas antes de su apresurada entrada en vigor. Convine recordar que la Corte Suprema de EEUU tumb� en febrero la bater�a original de aranceles internacionales que Trump impuso al iniciar su segundo mandato, por imponerla por v�a ejecutiva, al amparo de una normativa de emergencia y sin aval parlamentario. EEUU contraatac� entonces con una segunda tanda de tasas del 10% bajo la Secci�n 122 de la Ley de Comercio de 1974, que requer�a ser validada por el Congreso tras 150 d�as. El plazo culminaba este viernes, pero con las elecciones de medio mandato a la vuelta de la esquina y los congresistas renuentes a apoyarla, la pr�rroga arancelaria ni siquiera hab�a sido llevada al Parlamento. En su lugar, Trump ha optado por innovar ideando un tercer muro arancelario de nuevo cu�o.Ganadores y perdedoresEl nuevo cap�tulo de la guerra comercial internacional emprendida por Donald Trump indign� el viernes a pa�ses de medio mundo, desde Brasil a Jap�n, pasando por China o Australia. La Uni�n Europea, sin embargo, suspir� con relativo alivio el viernes tras conocer la letra peque�a del paquete, que parecer respetar en lo sustancial los t�rminos del acuerdo bilateral sellado con Estados Unidos e incluso reintroduce algunas exenciones.La Uni�n Europea sell� el pasado verano un acuerdo comercial con EEUU que establec�a tarifas generales del 15%, lo que entonces parec�a un pacto ventajoso en plena ofensiva arancelaria global de Trump. El nuevo marco estadounidense vigente desde el viernes establece tasas del 10% para la Uni�n Europea, por las presuntas deficiencias en su persecuci�n del trabajo forzoso, pero establece que no se a�adir� carga adicional a los productos que ya est�n gravados con aranceles de al menos la misma magnitud.La jefa de pol�tica exterior de la Uni�n Europea, Kaja Kallas, cuestion� el fundamento de las nuevas tarifas, recordando que en materia laboral la Uni�n Europea va m�s lejos que Estados Unidos en muchos terrenos como las vacaciones pagadas. Con todo, la Comisi�n Europea celebr� que el marco respete el acuerdo comercial previo y recupere exenciones para productos como el corcho o los diamantes, que se suman a las ya existentes para las aeronaves y sus componentes, los medicamentos gen�ricos y los principios activos farmac�uticos. "La UE valora positivamente que este resultado est� en consonancia con los compromisos arancelarios de Estados Unidos acordados en la declaraci�n conjunta entre la UE y EEUU", declar� el portavoz de Comercio de la Comisi�n Europea, Olof Gill, seg�n recoge Efe.El mensaje contrast� con las airadas reacciones de otros territorios. Brasil, al que acaba de imponer tasas particulares del 25%, tild� la medida de "arbitraria e injustificada". Jap�n calific� el marco de "lamentable"; Australia exigi� su retirada por "injustificados"; y China advirti� que "las guerras comerciales no benefician a nadie".
Trump erige su tercer muro arancelario: �cu�les son los pa�ses perdedores y ganadores?
Donald Trump volvi� a reconstruir este viernes el muro arancelario que ya hab�a levantado en dos ocasiones alrededor de Estados Unidos desde su regreso a la Casa Blanca, pero que...














