Estados Unidos atraviesa el mayor brote de sarampión de los últimos 35 años. En los primeros siete meses de 2026 se confirmaron 2.318 casos, una cifra que ya supera el total registrado durante todo 2025 (2.289) y que representa el nivel más alto desde 1991.

El repunte resulta especialmente significativo porque el país había declarado eliminado el sarampión en el año 2000. Sin embargo, en apenas los últimos 18 meses se notificaron más contagios que en los 25 años anteriores combinados, de acuerdo con datos difundidos por CNN y NBC News.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) continúan informando decenas de nuevos casos cada semana, mientras varios brotes permanecen activos desde el año pasado y siguen apareciendo nuevos focos.

La enfermedad afecta principalmente a los niños. Según los CDC, el 93% de las personas infectadas no estaba vacunada, un dato que, para los especialistas, refleja el impacto de la disminución sostenida de las tasas de inmunización infantil registrada en las últimas décadas.

“Esto es, esencialmente, un fracaso de la salud pública y podría haberse evitado”, sostuvo Andrew Racine, presidente de la Academia Estadounidense de Pediatría.