El Gobierno de José Antonio Kast intenta que Estados Unidos excluya algunos bienes chilenos de los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump a unas 60 economías del mundo. La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, dijo que el Ejecutivo negocia con Washington excepciones para productos chilenos, como el salmón, las carnes, los vinos, los lácteos, los mejillones, los tableros de madera, las cerezas, las uvas y los arándanos. “La estrategia es que nuestros productos que están afectos ahora a esta sobretasa sean excluidos (…) ya estamos negociando”, señaló en una entrevista con Radio Pauta.La sobretasa, de entre el 10% y el 12,5%, está dirigida a naciones a las que EE UU acusa de no haber tomado suficientes medidas para controlar las importaciones de bienes producidos mediante trabajo forzoso. La nueva andanada comercial ha entrado en vigor este viernes, antes de que expirara el arancel universal del 10% aprobado en enero por el mandatario estadounidense para evitar un vacío legal tras el revés del Tribunal Supremo a la principal medida sobre la que pivotaba su política comercial.Chile ha quedado con la sobretasa más alta, del 12,5%. “Es una decisión política comercial estadounidense de tener aranceles a sus socios comerciales. Y esto comenzó en el Liberation Day, en ese famoso 3 de abril. Esta es una continuidad de su política arancelaria, no es contra Chile. Si tú ves la lista, sus socios más cercanos, pongamos Israel, Australia, Singapur, también tienen aranceles”, argumentó Estévez en otra entrevista, con Tele13 Radio.La Cancillería, a cargo de Francisco Pérez Mackenna, ha asegurado en una declaración pública que “Chile cuenta con una sólida institucionalidad laboral, un marco regulatorio robusto y un firme compromiso con la prevención y erradicación del trabajo forzoso, respaldado por el cumplimiento de los convenios internacionales suscritos por el país en esta materia”, por lo que el Gobierno de Kast considera que la aplicación de esta medida al país “no se condice con estos estándares, ni con los antecedentes técnicos, políticos y jurídicos presentados durante todo el proceso de esta investigación”.En el mismo comunicado ha afirmado que la decisión adoptada por Estados Unidos incluye a más de 60 economías, equivalentes al 99,4% de las importaciones estadounidenses, por lo que responde a una política comercial de aplicación transversal y en ningún caso constituye una medida dirigida específicamente contra Chile.Los nuevos gravámenes afectarán a 989 productos y podrían suponer una carga arancelaria adicional de 200,5 millones de dólares para este 2026, según estimaciones de Estévez. El mayor impacto recaería en la agricultura, la fruticultura y la industria forestal. Sin embargo, la subsecretaria subrayó que el 53% de todos los bienes chilenos ha quedado excluido de las medidas implementadas por Trump, incluyendo el cobre refinado y el carbonato de litio. Chile ha buscado ampliar sus relaciones con otras economías ante los coletazos de la guerra comercial. El Gobierno de Gabriel Boric (2022-2026) trató de afianzar lazos con potencias como India y Brasil, entre otras. La estrategia de diversificación de mercados ha sido seguida por la Administración de Kast, que este viernes ha anunciado un acuerdo comercial con Filipinas y el inicio de negociaciones con Bangladesh para alcanzar un Tratado de Libre Comercio. Además, Chile suscribió una declaración conjunta con Marruecos con la intención de abrir espacios de diálogo para potenciar las inversiones entre ambos países.Pero la Casa Blanca vigila de cerca los negocios del país sudamericano, especialmente los realizados con el mayor adversario de Trump en su guerra arancelaria y el principal socio comercial de Chile: China. En febrero, el Departamento de Estado impuso sanciones al entonces ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz; al subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya; y a su jefe de gabinete, Guillermo Petersen, por aprobar en enero una concesión a la empresa China Mobile para que pudiera instalar, operar y explotar un cable submarino de fibra óptica que interconectara Hong Kong y la ciudad costera chilena de Concón, en la Región de Valparaíso. Aunque la Administración de Boric anuló el decreto dos días después de haberlo concedido a la compañía asiática, la Casa Blanca determinó que la decisión había socavado la seguridad regional.Kast, que se ha mostrado afín al presidente de Estados Unidos, intentó acercarse a Washington tras ser elegido presidente de Chile, en diciembre de 2025. De hecho, unos días antes de asumir la Presidencia, el pasado 11 de marzo, asistió a la cumbre Escudo de las Américas (Shield of the Americas), en Miami, junto con otros 11 líderes de la derecha latinoamericana, como los presidentes de Argentina, Javier Milei; de Bolivia, Rodrigo Paz; de Costa Rica, Rodrigo Chaves; de Ecuador, Daniel Noboa; de República Dominicana, Luis Abinader; de El Salvador, Nayib Bukele; de Guyana, Mohamed Irfaan Ali; de Honduras, Nasry “Tito” Asfura; de Panamá, José Raúl Mulino; de Paraguay, Santiago Peña, y de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar. En esa ocasión, el mandatario estadounidense bromeó acerca del impulso que habría dado a Kast para llegar al poder: “Me encanta cuando le doy mi apoyo a alguien. ¡Y no pierde! Gastan miles y miles de millones de dólares y pierden, pero cuando me piden apoyo, lo doy y ganan por 30 puntos. Y yo no me quedo con nada. ¿Hay alguna forma en la que me puedan pagar esto?”.
El Gobierno de Kast busca salvar al salmón, las cerezas y el vino de los aranceles impuestos por EE UU
La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, asegura que la medida de la Administración de Trump “no es contra Chile”













