La prevención va mucho más allá de realizarse estudios médicos de rutina. Esa es la principal idea que transmitió el neurólogo Conrado Estol, quien aseguró que los hábitos diarios tienen un impacto decisivo en la salud a largo plazo y que dormir bien, mantener vínculos sociales y controlar el estrés son tan importantes como los chequeos médicos.En diálogo con LA NACION, el especialista cuestionó el modelo de atención centrado en tratar enfermedades cuando ya están instaladas y llamó a fortalecer una verdadera cultura de la prevención. Para el neurólogo, uno de los principales desafíos del sistema de salud es dejar de enfocarse únicamente en diagnosticar y tratar patologías para pasar a prevenirlas antes de que aparezcan.“El problema es que no se hace una medicina preventiva correcta, sino que se va hacia una medicina reparadora”, afirmó. Como ejemplo, mencionó que una gran cantidad de personas convive con factores de riesgo que podrían controlarse con un seguimiento adecuado. “Una de cada tres personas tiene la presión alta. Y la hipertensión es el asesino número uno del planeta, porque causa infarto de corazón, ACV y demencia. Con el colesterol pasa exactamente lo mismo”, explicó.Para el médico es importante llevarse a cabo estudios médicos periódicos para prevenir enfermedadesKAROLINA GRABOWSKA
Conrado Estol: “Dormir, socializar y controlar el estrés son tan importantes como los chequeos”
El neurólogo advirtió que la medicina todavía pone demasiado énfasis en tratar enfermedades una vez que aparecen y sostuvo que los hábitos cotidianos son la principal herramienta para prevenir problemas de salud y extender los años de vida






