Descalzo, con los pies visiblemente sucios y esposado con los grilletes al frente, Camilo Roberto Calvo Leiva ingresó en la sala de audiencias de la Torre de Tribunales varios minutos después de la hora programada para su audiencia. Antes de llegar al juzgado, había protagonizado un incidente en las carceletas.

Según agentes del Sistema Penitenciario (SP), el sindicado sostuvo un altercado con otros tres privados de libertad y, cuando iba a ser trasladado a la audiencia de primera declaración, se negó a ser esposado. Corrió por el área de las carceletas hasta que fue reducido por los custodios.

El retraso obligó a que la jueza descendiera personalmente a las carceletas para conocer qué ocurría.

Ya en ese lugar, la juzgadora explicó que el propio sindicado se negaba a salir, porque no quería pasar frente a los periodistas que lo grababan.

Minutos después, los agentes del SP lograron conducirlo hasta la sala. Entró sin mostrar una actitud agresiva. Se sentó y escuchó en silencio el inicio de la diligencia, el 22 de julio pasado.