LA PEN�LTIMALa �ltima entrega de 'Posesi�n Infernal' no s�lo apela a la nostalgia y los gui�os al pasado, sino que aporta a la saga una creatividad formal a a�os luz por encima de la mediaEscena de la primera entrega, de 'Posesi�n infernal', de 2013.Actualizado Viernes,

julio

21:32En plenos dosmiles el cine de terror venido de Francia se gan� un nombre de banda. Nouvelle extr�mit� fran�aise, as� se consensu� denominar a la ola a la que pertenecieron pel�culas como La Horda (2009), Al interior (2007), Calvario (2004), Frontera(s) (2007), Alta tensi�n (2003) y la joya de la corona, M�rtires (2008). Por una vez nac�a una corriente en Europa que, adem�s de ofrecer una contrapartida autoral al cine comercial anglosaj�n, se atrevi� a subir la apuesta a la hora de darle taza y media al p�blico necesitado de caf�. Bajo los efectos de la onda expansiva de las burradas de vanguardia de Gaspar No�, Francia nos ametrall� con unas pel�culas en las que la sangre era m�s real que nunca, la violencia y la crueldad parec�an reci�n salidas de un laboratorio y que parec�an competir entre s� por conseguir la clasificaci�n X en menos tiempo. Curiosamente, el fen�meno se diluy� pronto y r�pido. La mayor�a de los autores que protagonizaron esta ola hicieron un pacto con Hollywood y su producci�n posterior se conform� con alcanzar la solidez de toda la vida.Qui�n me iba a decir que Posesi�n Infernal: En llamas, dirigida por S�bastien Vacinek, fuera tan, pero tan francesa, y que la fiesta que resucita en sus entra�as fuera aquella de hace 20 a�os. Ser escogido por Bruce Campbell, Robert Tapert y Sam Raimi para darle vuelta y vuelta a su legado deber�a ser una tarea f�cil, hablamos de una serie de pel�culas en las que todo vale. Pero el presente, del que somos culpables todos, exige que hasta el divertimento m�s bruto exhiba temas, personajes con dilemas y hondura dram�tica, aunque sea de mentiras. Peor todav�a, se le exige a toda pel�cula heredera de un imperio que sea generosa con los gui�os al pasado y todas esos sonajeros de la nostalgia que generan confort y sentimiento de comunidad entre los espectadores de garraf�n. Posesi�n Infernal: En llamas no s�lo resuelve esas dos papeletas con una inteligencia a la que no estamos acostumbrados, es que adem�s Vacinek a�ade lo que nadie exige hoy, y es el aut�ntico coraz�n de la saga: una creatividad formal a a�os luz por encima de la media.Despu�s de Backrooms y Obsesi�n, con Robert Eggers y Zach Cregger a la vuelta de la esquina y el ojo puesto en Carlota Pereda, �estamos viviendo una edad de oro? Las pel�culas de 100 millones de presupuesto rodadas contra una pantalla verde est�n perdiendo relevancia y, por primera vez en demasiados a�os, el p�blico est� celebrando la originalidad, la personalidad y la capacidad de sorpresa de un cine sin estrellas ni reclamos baratos. Como sucedi� en los 70 y 90 con el cine negro. �Nos creemos que estamos ante un fen�meno o hay que esperar a que alguien le ponga nombre franchute?