La tensión por la violencia cotidiana de los colonos en Cisjordania ha generado este viernes uno de los incidentes más graves en meses, con seis muertos (cuatro palestinos y dos israelíes) en un enfrentamiento y una posterior oleada de ataques violentos de radicales de los asentamientos judíos contra localidades palestinas. Reina la confusión sobre los detalles del incidente, pero las versiones de unos y otros, junto con vídeos parciales del momento, muestran cómo un grupo de colonos, algunos armados, se acercó a una población palestina y fue confrontado por un grupo de locales. Uno de ellos quitó el rifle a un colono-soldado cuando le agredía —como capta una grabación— y se oyeron varios disparos. En otro vídeo se ve a un israelí disparar desde la distancia con un arma larga a palestinos, ya desarmados y en el suelo. El ejército israelí prepara una “amplia” operación en Cisjordania y el primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha avisado de que habrá una respuesta “muy dura”.Además de las amenazas, Netanyahu ha anunciado una serie de medidas políticas: acelerar la legalización nacional de unos asentamientos particularmente conflictivos y establecer nuevos enclaves, así como castigos colectivos contra localidades palestinas y un refuerzo del despliegue militar en toda Cisjordania. Sus ministros más radicales piden actuar como en Gaza, demoliendo o vaciando aldeas palestinas enteras.El grupo de unos 20 o 30 colonos llegó a Til, una aldea cercana a Nablus. Su desplazamiento no había sido coordinado con el ejército. La localidad de Til se encuentra en la denominada Zona A de Cisjordania, la que —según los Acuerdos de Oslo— está bajo control administrativo y de seguridad de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y a la que Israel prohíbe acceder a sus ciudadanos.Los colonos y el ejército israelí aseguran que el grupo se limitaba a hacer senderismo. Los palestinos, que habían lanzado un ataque y se disponían a realizar otro. Cuando los residentes de la zona acudieron a enfrentarlos, llegaron soldados israelíes que estaban en las proximidades. En los vídeos, se los ve solo observando o acompañando a los colonos, algunos de ellos armados. La escena es de tensión.DisparosEn un momento determinado, dos israelíes con rifles se abalanzan agresivamente hacia varios palestinos. Un miembro de los llamados equipos de seguridad temprana —por los que colonos reciben armas largas y sirven como reservistas— empuja y lanza una patada a un palestino, que aprovecha la cercanía para arrebatarle el rifle. Se oyen varios disparos. Uno de los soldados muertos es el coordinador de seguridad de Havat Gilad, uno de los pequeños asentamientos con mayor historial de violencia hacia palestinos. El otro militar estaba desplegado en la zona. Además de los cuatro palestinos muertos, hay otros cuatro heridos, tres de ellos de gravedad, según el Ministerio de Sanidad palestino. El ejército israelí ha señalado en un comunicado que abatió al hombre que arrebató el arma al colono y ha subrayado que estaba armado cuando le dispararon. Pero no están claros ni los motivos, ni el momento en que mató a otros tres. Otro vídeo, confirmado por el ejército, muestra a un israelí disparando mientras niños y adolescentes gritan en hebreo “¡Venganza!” durante los disparos. Los soldados israelíes penetraron posteriormente en un hospital de la ciudad de Nablus para llevarse arrestado a uno de los heridos palestinos y a su hermano, que lo acompañaba en la habitación, según ha denunciado el Gobierno de la ANP. Varios vídeos han captado a los soldados en el interior.El Gobierno palestino ha calificado lo sucedido de “masacre” y Hamás, de “ejecución sumaria”. Las autoridades civiles y militares israelíes lo están tratando, por el contrario, como un “atentado terrorista” palestino. Tras una serie de reuniones, Netanyahu, que busca la reelección en las urnas el próximo octubre, ha ordenado al ejército demoler la casa familiar del “terrorista responsable del ataque” —una medida habitual— y actuar “con contundencia en las aldeas que sirven como centros terroristas, incluyendo la confiscación de armas y la revocación de permisos de trabajo”. También cerrar aún más el acceso a las carreteras, por medio de barreras y puestos de control. Y una medida muy del gusto de sus socios ultranacionalistas: acelerar la legalización de las decenas de granjas-asentamiento (una exitosa forma de mordisquear tierra en Cisjordania) y establecer nuevas. La respuesta en Israel al incidente abre la puerta a días violentos. Por un lado, colonos radicales ya han provocado incendios y causado agresiones en al menos cinco aldeas de Cisjordania, militarmente ocupada desde la Guerra de los Seis Días, de 1967. Es el caso de la propia Yit o de Farata. Por otro, los ministros más ultranacionalistas de Netanyahu compiten desde la mañana sobre la brutalidad de la respuesta. El titular de Finanzas, Bezalel Smotrich, ha calificado de “bastiones terroristas” los pueblos de Til e Iraq Burin y ha pedido que acaben “como los campamentos de refugiados de Nablus y Tulkarem“, que el ejército mantiene vaciados por la fuerza. “Es necesario evacuar a la población para su protección y desmantelarlas, eliminando la infraestructura y a los terroristas para restablecer la disuasión y la seguridad en la zona” ha dicho.
El ejército lanza una amplia operación en Cisjordania tras la muerte de cuatro palestinos y dos israelíes en un choque con colonos
Netanyahu promete una dura respuesta y anuncia nuevos asentamientos y castigos colectivos como represalia













