Noticia Exclusivo suscriptores Registros de plataformas de pagos y comercio digital muestran cómo el Mundial reorganizó temporalmente la forma de consumir dentro y fuera del país.Según Visa, los colombianos figuraron entre quienes registraron niveles más altos de gasto en ciudades sede del Mundial, junto con visitantes de Puerto Rico, Reino Unido, Argentina y Brasil. Foto: EL TIEMPOPERIODISTA ECONÓMICO24.07.2026 11:38 Actualizado: 24.07.2026 11:38

Durante 43 días, el Mundial no solo modificó las conversaciones de millones de colombianos. También cambió la forma en que compraron, compartieron y hasta organizaron sus fines de semana. Los partidos de la Selección se convirtieron en una especie de reloj con el que las visitas al supermercado se adelantaron, los domicilios se multiplicaron, las reuniones en casa impulsaron la venta de alimentos, bebidas y tecnología, mientras millones de pagos electrónicos registraban, casi en tiempo real, la otra competencia que se jugaba por fuera de las canchas.Ahora que el torneo terminó, los registros de plataformas de pagos y comercio digital permiten reconstruir ese fenómeno con cifras. Millones de transacciones, un auge en los pedidos a domicilio, compras concentradas antes de cada encuentro y aficionados colombianos entre los que más gastaron en las ciudades sede del campeonato muestran que el Mundial también fue un gran acelerador del consumo, capaz de reorganizar durante seis semanas la economía cotidiana de miles de hogares. LEA TAMBIÉN Las cifras de CCO Credibanco reflejan con claridad ese comportamiento. Solo en los tres partidos disputados por la Selección Colombia en la fase de grupos —el 17, 23 y 27 de junio— su red procesó más de 10,6 millones de transacciones electrónicas, un crecimiento del 7,52 por ciento frente a jornadas comparables, mientras que la facturación superó los 1,4 billones de pesos, confirmando el efecto que un evento deportivo de esta magnitud tiene sobre la actividad comercial del país.El análisis también mostró que el Mundial modificó los horarios habituales de compra. Las mayores concentraciones de consumo se registraron en las horas previas a cada compromiso de la Selección, cuando miles de hogares salieron a abastecerse para reunirse frente al televisor. En ese periodo, la facturación superó los 120.000 millones de pesos, impulsada principalmente por las compras en supermercados y tiendas de alimentos. Solo estas dos categorías movieron más de 86.000 millones y 57.000 millones de pesos, respectivamente.En los 3 partidos de Colombia, Credibanco procesó más de 10,6 millones de transacciones electrónicas Foto:iStock¿Dónde compraron?A diferencia de lo que podría suponerse en una economía cada vez más digital, los establecimientos físicos siguieron siendo el principal escenario de compra durante el campeonato. El 72,5 por ciento de la facturación correspondió a operaciones realizadas en puntos de venta, mientras que el 27,5 por ciento se efectuó mediante comercio electrónico, una combinación que evidencia cómo ambos canales se complementaron para responder a la demanda generada por el torneo.Pero si hubo un termómetro del consumo asociado al Mundial fue el de las plataformas de domicilios. En los 43 días que duró el campeonato, Rappi registró un promedio diario cercano a 190.000 pedidos en restaurantes, para un acumulado superior a ocho millones de órdenes, cifra que representó un crecimiento cercano al 30 por ciento frente al comportamiento habitual de la aplicación. LEA TAMBIÉN El mayor movimiento se produjo el 5 de julio, en la fase de eliminación directa, cuando la plataforma registró cerca de 240.000 pedidos en una sola jornada. Sin embargo, fueron los partidos de Colombia los que impulsaron con mayor fuerza las categorías asociadas al consumo para compartir.¿Qué consumieron?Las alitas encabezaron ese comportamiento, con un incremento superior al 76 por ciento frente a su nivel habitual de ventas. Detrás aparecieron las pizzas, con un crecimiento cercano al 60 por ciento, mientras que las panaderías y los snacks aumentaron cerca del 50 por ciento, reflejando que el Mundial convirtió las reuniones familiares y entre amigos en uno de los principales motores del consumo.Las compras de última hora también encontraron un aliado en los servicios de entrega rápida. Turbo, la plataforma de entregas en minutos de Rappi, alcanzó un promedio de 65.000 pedidos diarios, con un crecimiento superior al 35 por ciento frente a un día normal. Snacks salados, gaseosas, cervezas, whisky, hielo, dulces y aguardiente estuvieron entre los productos más solicitados para acompañar cada encuentro. El mayor registro se presentó durante el partido entre Colombia y Portugal, cuando se contabilizaron cerca de 86.000 pedidos en un solo día.Alitas encabezaron domicilios de colombianos en el Mundial, crecieron 76 % frente a nivel habitual. Foto:Rappi"Los grandes eventos deportivos ya no solo se viven en los estadios o frente al televisor; también activan miles de comercios y generan nuevas oportunidades económicas para restaurantes, marcas y repartidores. El Mundial confirmó cómo la tecnología puede conectar esa demanda en tiempo real y convertir un momento cultural en crecimiento para todo un ecosistema", señaló Matías Laks, gerentede Rappi Colombia.Otras comprasEl campeonato también impulsó compras de mayor valor. Durante el calendario mundialista, las órdenes relacionadas con tecnología crecieron 25 por ciento, mientras que la categoría textil aumentó 22 por ciento, impulsada principalmente por la venta de camisetas de la Selección Colombia. Entre los artículos más demandados estuvieron, además, televisores, proyectores, cables HDMI, banderas y vuvuzelas, evidenciando que miles de hogares adecuaron sus espacios para seguir los partidos desde casa.Categoría textil aumentó 22 %, impulsada por la venta de camisetas de la Selección Colombia. Foto:IpsosEl comportamiento de los consumidores colombianos no se limitó al país. Según Visa, los aficionados nacionales figuraron entre quienes registraron los niveles más altos de gasto internacional en las ciudades sede del Mundial, junto con visitantes procedentes de Puerto Rico, Reino Unido, Argentina y Brasil. El informe también reveló que las transacciones transfronterizas en las sedes del torneo crecieron cerca de 20 por ciento, mientras que los pagos sin contacto aumentaron casi 12 por ciento, reflejando la preferencia por medios de pago rápidos y digitales durante los desplazamientos.Los consumidores concentraron buena parte de ese gasto en transporte y entretenimiento, sectores que se beneficiaron del flujo de aficionados hacia Estados Unidos, México y Canadá. Entre los encuentros que más dinamizaron la actividad económica estuvo precisamente el de Colombia contra Ghana, disputado en Kansas City, uno de los partidos que generó los mayores incrementos de gasto antes, durante y después del pitazo inicial. LEA TAMBIÉN Para Frank Cooper III, líder mundial de Marketing de Visa, el campeonato confirmó que un evento deportivo de alcance global trasciende las canchas. "La Copa Mundial de la FIFA 2026 demostró cómo los eventos globales pueden generar un valor económico de gran alcance para negocios, ciudades y comunidades. Durante unos días inolvidables, ciudades enteras cobraron vida con nuevos visitantes, nuevo gasto y nuevas oportunidades para los negocios locales", afirmó.Para los expertos, en poco más de un mes, el fútbol no solo ocupó las conversaciones, las pantallas y las emociones del país. También reorganizó las compras, cambió los horarios de consumo, impulsó los pagos electrónicos y confirmó que, cada cuatro años, alrededor del balón también se activa una economía paralela que mueve miles de millones de pesos dentro y fuera de las fronteras. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.