Una importante mortandad de peces detectada en el río Salado, en la provincia del Chaco, obligó a las autoridades ambientales a tomar una medida de carácter urgente y preventivo. Hasta que se determinen las causas del fenómeno, quedó prohibida toda actividad de pesca en el curso de agua, con el objetivo de proteger tanto el recurso ictícola como la salud de la población. La decisión fue confirmada por el director de Áreas Protegidas y Biodiversidad del Chaco, Edgardo Wilcheński, quien adelantó que la restricción permanecerá vigente hasta conocer el origen de la mortandad.
Una medida para proteger el ambiente
En forma paralela, señaló el portal Diario Chaco, que equipos técnicos de la Subsecretaría de Ambiente comenzaron un amplio operativo sobre el terreno para obtener muestras de agua y de peces afectados, con el propósito de establecer si el episodio responde a un proceso natural o a algún tipo de contaminación. Desde el organismo ambiental explicaron que la prioridad es descartar cualquier riesgo sanitario y preservar el ecosistema hasta contar con resultados científicos concluyentes.
Las brigadas de inspección realizan diferentes estudios sobre la cuenca del río Salado, analizando variables físicas, químicas y biológicas que podrían haber desencadenado la mortandad. Mientras tanto, la veda total de pesca continuará vigente y se reforzarán los controles en los accesos al río para garantizar el cumplimiento de la medida.











