Francia lucha desde hace días contra tres grandes incendios forestales, que este viernes siguen avanzando sin control en el sur del país. El más virulento es el que se desató el miércoles en la Bahía de Arcachon, al oeste de Burdeos, en el departamento de Gironda. Avanza con extrema virulencia y en poco más de 24 horas ha arrasado 10.000 hectáreas y ha obligado a evacuar a 40.000 personas, entre ellas miles de veraneantes que pasaban sus vacaciones en la península de Cap Ferret, conocido destino vacacional.Los desalojados han salido por carretera y en barcos, después de que la prefecta de Gironda, Sophie Brocas, ordenara la evacuación de la zona “pueblo por pueblo”. “Estamos ante un incendio XXL, imprevisible y voraz”, lamentó Brocas en rueda de prensa. La prefecta advirtió de que se esperan fuertes ráfagas de viento este viernes, lo que podría empeorar la situación.Las autoridades apuntan a una causa accidental, posiblemente provocada por una máquina de desbroce. Unos 800 bomberos trabajan en las labores de extinción, de los que 27 han resultado heridos. Las llamas avanzan sin control, “saltando distancias de un kilómetro”, ha dicho Brocas, y han destruido más de medio centenar de casas. La prefecta ha justificado su decisión de obligar a evacuar a todo el mundo porque el fuego “es imprevisible” y “la prioridad es salvar vidas”. Se han movilizado todos los ferries disponibles y a las personas que no han podido salir por vía marítima se les ha pedido que salgan por carretera hacia Burdeos, a unos 40 kilómetros. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, ha informado de que en Francia hay en este momento 32 incendios activos. Desde principios de año son 50.000 las hectáreas arrasadas, tres veces más que en todo 2025. El de Gironda, ha confirmado Núñez, es el mayor fuego de la temporada. Francia ha pedido la activación del Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea para reforzar el dispositivo de extinción de medios aéreos. El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció el envío de refuerzos por parte de varios países de Europa: dos aviones anfibios Canadair de Croacia, dos aeronaves Air Tractor de Portugal y dos helicópteros de República Checa y Eslovaquia. “La solidaridad concreta, rápida y operativa” de los socios europeos es “una fuerza preciosa en momentos difíciles”, señaló Macron en un mensaje en redes sociales. El otro fuego forestal más importante, de la treintena que están activos en toda Francia, es el originado el jueves cerca de Biscarrosse, en Las Landas, tras incendiarse un coche. Unos 600 bomberos trabajan en las labores de extinción de las llamas, que avanzan sin control, han calcinado 2.600 hectáreas y han obligado a evacuar a 23.000 personas, muchas de ellas veraneantes en esta zona balnearia. El prefecto, Gilles Clavereul, explicó que hay al menos un centenar de casas dañadas o destruidas por el fuego, “muy violento y rápido”.Además, se ha reavivado el fuego que se originó hace tres días en el departamento de Var, cerca de Marsella, que ha movilizado a 800 bomberos. “No estamos preocupados, sino determinados (…) Sabíamos que iba a ser complicado”, dijo el titular de Interior en una rueda de prensa para hacer balance de la situación en el país.La ola de calor que sufrió Francia en la última quincena del mes de junio ha propiciado las condiciones que favorecen los incendios: temperaturas altas y una extrema sequedad. Como ilustraba este viernes Marc Vermeulen, el jefe de bomberos de la unidad que trabaja en la extinción en Gironda, las condiciones son mucho peores que en 2022, año en el que el departamento vivió violentos incendios.“Ese año los fuegos se desataban a final del día, pero no por la noche. Hoy se originan a medianoche o a la una de la madrugada”, ha remarcado. Y ha añadido que las llamas se propagan a una velocidad de entre 800 y 1.000 hectáreas calcinadas por hora.