El 24 de julio de 1783 nació en Caracas el militar y político venezolano Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios, conocido universalmente como "El Libertador". Su figura resulta medular para comprender el proceso de emancipación hispanoamericana frente al dominio de la Corona Española a comienzos del siglo XIX. Aunque su trayectoria abarca el diseño ideológico y político de las nuevas repúblicas, fue su capacidad de estrategia militar en los escenarios más adversos lo que terminó por definir el mapa geopolítico de la región. El 25 de mayo y las coincidencias de la historia: la Revolución, el nacimiento de River y Boca y los hitos que marcaron a la Argentina
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Hacia mediados de 1819, las fuerzas realistas mantenían un férreo control sobre los principales centros urbanos del Virreinato de la Nueva Granada. Ante este escenario, Bolívar concibió un plan de campaña sumamente arriesgado que desafiaba los manuales militares de la época: en lugar de avanzar por las rutas convencionales fuertemente custodiadas por el ejército español, decidió cruzar la Cordillera de los Andes por una vía considerada impracticable para tropas numerosas, buscando tomar por sorpresa al enemigo en el corazón del territorio neogranadino. El ascenso al páramo de Pisba y el costo de la hazaña logística A finales de mayo de 1819, el ejército patriota, compuesto por cerca de tres mil hombres entre infantería, caballería y los voluntarios británicos de la Legión Británica, inició la marcha desde los llanos de Casanare. La travesía implicó escalar la cadena montañosa en plena época de lluvias, enfrentando senderos escarpados, desfiladeros profundos y la falta absoluta de provisiones. El punto más crítico del trayecto fue el cruce del páramo de Pisba, situado a más de cuatro mil metros de altura sobre el nivel del mar. A finales de mayo de 1819, el ejército patriota inició la marcha desde los llanos de Casanare. Las condiciones extremas de hipotermia, la escasez de oxígeno y la muerte de la totalidad del ganado y los caballos diezmaron a las tropas patriotas. A pesar de perder hombres y pertrechos en el camino, la determinación del mando militar encabezado por Bolívar y por el general Francisco de Paula Santander permitió que la vanguardia del ejército lograra descender hacia el valle de Tenza a comienzos de julio, alcanzando la zona habitada para reorganizarse, reclutar voluntarios locales y reabastecerse de caballos. El triunfo en el puente de Boyacá y la fundación de la Gran Colombia La audacia táctica de la travesía andina rindió sus frutos de manera inmediata. Desconcertadas por la repentina aparición de un ejército entero al que daban por imposible en esa geografía, las fuerzas realistas al mando del coronel José María Barreiro intentaron replegarse hacia Santa Fe de Bogotá para unirse al resto de las tropas del virrey. Sin embargo, el 7 de agosto de 1819, Bolívar interceptó la columna española en el puente sobre el río Teatinos, desatando la histórica Batalla de Boyacá. En una maniobra envolvente que duró apenas un par de horas, el ejército libertador cortó las comunicaciones del enemigo y logró la rendición incondicional del mando realista, capturando a más de 1.600 soldados. El triunfo en Boyacá provocó la huida precipitada de las autoridades coloniales de la capital y aseguró la independencia definitiva de la Nueva Granada. Entre paraguas y mitos: la verdad sobre el clima el 25 de mayo de 1810 Este éxito militar no solo consolidó el liderazgo de Bolívar como el principal estratega de la emancipación, sino que despejó el camino para la creación del Congreso de Angostura y la posterior creación de la Gran Colombia, la gran nación unificada con la que soñó para frenar el avance de las potencias imperiales en América. API













